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Peter Magnus.
Martes, 25 de agosto de 2015

La política inmigratoria de la UE producirá indefensión a ocho millones de inmigrantes

[Img #11670]En estos momentos en que escribo la introducción del artículo que escribí en junio de 2008*, y al que hice una revisión en septiembre de 2010**, miles de seres humanos están siendo atacados por las medidas irracionales e injustas que está llevando a cabo la UE al respecto de la entrada de éstos desde el mediterráneo y concretamente desde Grecia hacia Macedonia, donde en estos últimos días hemos podido asistir con incredulidad y estupor al ataque por parte de fuerzas de seguridad contra miles de seres humanos que huyen de la barbarie impuesta en sus países de origen por el lobby más sanguinario y cruel que establece las reglas en esta nueva guerra mundial.

 

Recuerdan estas imágenes a aquéllas otras que Europa tuvo la desgracia de ver, aquellas miles de almas buscando una salida hacia la vida, porque de quedarse en aquella Europa de la segunda guerra mundial, la muerte era la única forma impuesta por la maza atroz del nazismo, el fascismo y el comunismo, muchos huían de Rusia, otros miles de Alemania, Italia, España y Francia, entre otros países, miles cayeron antes de alcanzar el sueño anhelado: vivir en paz y dignamente.

 

Unos versos de Gustavo Adolfo Bécquer dicen: “Volverán las oscuras golondrinas de tu balcón sus nidos a colgar”, una imagen muy lírica, que nos puede dar una idea del romanticismo de este poeta, pero dados los tiempos que corren, estos versos podríamos entenderlos como que están volviendo las oscuras hordas de bárbaros que masacran a millones de desdichados que no tienen otra cosa en sus vidas que el intento de no morir antes de llegar a esa tierra prometida llamada Europa, tierra que en lugar de dar asilo a mujeres, hombres y niños, los repudia, poniendo de manifiesto que en esta unión de países, se abren las fronteras a los mercados, y se firma a puerta cerrada el TTIP (Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversiones), entre Estados Unidos y Europa y se condena a las personas a la exclusión, al escarnio y la humillación que esas leyes antiinmigración producen. La actitud de estos mafiosos de la política y el mercado es deleznable en tanto que acuñan un nuevo orden en el que los seres humanos somos algo menos que ganado: reses para llevar al matadero de sus leyes e imposiciones, esclavos a los que someter bajo el sucio y perverso discurso con el que enmascaran sus intereses reales.

 

El recibimiento que les ofrece esta UE del modernismo y el capitalismo a esas miles de personas, es bárbaro, salvaje, insolidario, injusto, y de una demencia abrumadora. ¿Los poderes que dictan las normas se han vuelto locos? ¿Estamos ante un nuevo holocausto?

 

Esto es lo que escribí en 2010, y dos años relacionado con este tema, han pasado algunos años, y creo que el artículo citado es tan vigente como entonces, con la única diferencia que en este dos mil quince las circunstancias y los hechos son, si cabe, todavía más terribles.

 

**Septiembre de 2010:

¿Por qué Europa asiente y asiste impasible a las medidas que Sarkozy ha puesto en marcha en contra del pueblo gitano.

 

Hace dos años que escribí el artículo de arriba y hoy todo sigue igual o peor. A España, por ejemplo le cuesta unos ochocientos euros mantener en la cárcel a un inmigrante. ¿Por qué no se le da ese dinero para que pueda tener una vida digna y una oportunidad de trabajo, pero en libertad?

 

¿Por qué se gasta tanto dinero en construir cárceles en lugar de emplearlo en proyectos sociales con los que esos inmigrantes se puedan integrar al país a donde han llegado?

 

*Junio de 2008

No deberíamos de creer que el fenómeno es exclusivo de estos días. Porque la historia constata miles de movimientos de humanos a través de todos los tiempos. Los motivos no son muy distintos, por que en nada se diferencian los de tiempos pasados con los de ahora. El hombre en su condición de búsqueda por mejorar su entorno, y sus riquezas, ha protagonizado incursiones en todos los rincones del planeta en el que es, por supremacía, el rey todo poderoso. Pero al mismo tiempo es el simio insignificante que en su pretensión de estar por encima de todas las cosas se destruye a sí mismo y cómo no a sus congéneres.

 

¿No es la inmigración un reflejo de la inquietud de los humanos por superarse, y por conseguir lo que otros poseen con los derechos, y deberes de todo ciudadano, con el respeto y la libertad que a todos nos debería amparar, y sin embargo ampara a unos y desampara a otros?

 

¿No son las democracias modernas las causantes de ese fenómeno, al cerrar las fronteras, y dividir el mundo en parcelas? ¿No es de todos el derecho a tener una vida digna, y vivir donde a cada cual le plazca siempre que se responda ante los deberes, y derechos establecidos con respeto y libertad, sin discriminación de ningún tipo?

 

Los humanos en pos de riquezas producen infiernos inhabitables, ghettos, marginación y caos. Consideremos que la inmigración es sólo un efecto más de las sociedades modernas, y que son éstas las que deben atajar, desde un punto de vista humano, tal fluido de seres en busca de una mejor calidad de vida, y no olvidar jamás, que ante todo debemos compartir las riquezas, y erradicar la miseria que producen las sociedades desarrolladas en los mal llamados “países subdesarrollados”.

 

Desde mi punto de vista la inmigración no es un problema, el problema está en la ineficacia de los gobiernos y por tanto en la pasividad de las democracias. El pueblo se mueve de un lugar a otro desde tiempos remotos e intenta asentarse en los lugares donde puede crecer, prosperando, cultural y económicamente.

 

¿Por qué los países mal definidos “libres” y “demócratas” cierran sus fronteras y sueltan los fantasmas de la xenofobia entre sus contribuyentes, en lugar de buscar solidarizarse con los países de origen de dichos inmigrantes para, en la medida de lo posible, atajar el fenómeno creando soluciones con sus gobiernos y haciendo que esos hombres, mujeres y niños tengan en su tierra de nacimiento lo que buscan en ese éxodo hacia la tierra prometida jugándose en muchos casos la vida?

 

Y ahora Europa decide que se pueden retener hasta dieciocho meses a todos aquellos inmigrantes que se encuentren en situación irregular; retenerlos, y luego enviarlos a sus países de origen, o a terceros países con los que se hayan pactado planes de repatriación. Inadmisible me parece esta medida, y que haya sido apoyada por los partidos socialistas, incluyendo el español, me parece un ataque contra los derechos humanos, que lo es, sean los partidos de izquierdas o de derechas quienes lo apoyen.

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