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Peter Magnus,.
Martes, 22 de diciembre de 2015

Odio la Navidad

[Img #12369]Hace mucho que dejé de participar en la pantomima llamada Navidad, entre otras cosas porque esta celebración está basada en una mentira que se ha convertido en una gran verdad. La ignorancia es muy mala consejera. No voy a ensayar sobre el hecho en sí, hecho histórico, fecha histórica manipulada por los que siempre han buscado un resultado positivo en su cuenta de intereses. No, no lo haré, baste al lector o lectora buscar por su propia cuenta en los anales de la historia para comprobar que lo que digo es cierto, la navidad es otro invento más para alienar a los pánfilos.

 

Por tanto y para seguir viviendo según mi forma de pensar, no participo de este engendro festivo cuyas máximas son “la paz, la solidaridad y el amor”, que podríamos traducir en “violencia, consumo y derroche…”.

 

Violencia:

 

La actitud de los que participan y promueven esta farsa es violenta, y atenta contra los que por desgracia no pueden participar de la parafernalia consumista. Los pobres no son menos pobres en navidad, siguen siendo pobres, y además en estas fechas su pobreza se agranda.

 

Consumo:

 

Consumir grandes cantidades de productos y degustar grandes manjares, no es más que otro gesto egoísta y antisolidario, cuando sabemos que miles de seres humanos mueren cada instante de hambre, mientras muchos degustan las gambas más caras del mercado.

 

Derroche:

 

Tirar miles de kilos de comida es un acto perverso, porque sabemos lo que hemos dicho en el párrafo anterior. Comprar miles de regalos, cosas que en la mayoría de los casos irán a parar a la basura tres días más tarde de haberlas recibido es otro acto de obscenidad.

 

Esto no es más que un breve apunte, una síntesis de un tema del que se podrían escribir miles de páginas, pero en estos tiempos de conformismo, de estulticia, de vacuidad y de indolencia, la gente no tiene tiempo para leer tanto, así que mejor ser breve para intentar que esto se lea, a lo mejor estas palabras puedan ayudar a crear conciencia, y a la hora de consumir en estas fechas se sea más consciente, y no devanearse el cerebro entrando en la difícil decisión de elegir un árbol de navidad, comprar un pavo, un kilo de langostinos o elegir el vestido más apropiado para la ocasión…

 

Seamos conscientes y eludamos la parafernalia navideña que lo que promueve, en lugar de esos grandes valores: paz, solidaridad y amor, promueve el consumo, el derroche, por tanto la violencia.

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1 Comentario
Fecha: Viernes, 25 de diciembre de 2015 a las 00:30
no recuerdo cuándo
Pero un día dejé de participar en cualquier parafernalia y esta es una de ellas.

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