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Jesús A. Pons. Bajo licencia Creative Commons. *
Martes, 19 de abril de 2016
presidente de la audiencia provincial de Murcia

Miguel Ángel Larrosa: "El uso del sentido común, y no solo la ley, así como la humanidad y el respeto, han formado parte de mi forma de trabajar"

[Img #12899]El nuevo presidente de la Audiencia Provincial de Murcia ingresó en la carrera judicial en 1988, siendo sus primeros destinos judiciales Lorca y  Elche. Luego estuvo de juez de primera instancia en Murcia desde 1991 hasta junio de 2005 en que fue nombrado magistrado de la Audiencia de Cartagena. Desde abril de 2015 es magistrado de la Audiencia de Elche. Es miembro de la asociación "Jueces para la Democracia" de carácter progresista y goza de una alta consideración entre sus compañeros y entre los abogados consultados por este periódico, que le consideran uno de los mejores jueces de la región, "es un oasis en el desierto" explicitaba uno de los letrados consultados.

1.- ¿Es verdad que el otro candidato a la presidencia de la Audiencia tenía anunciados los votos del sector oficial (el conservador) y que usted ha salido contra todo pronóstico elegido por goleada de 17 a favor y 4 en contra?

 

Realmente no creo que al momento de presentarnos hubiera una clara adscripción por candidato de ningún sector del Consejo, sin perjuicio de la valoración posterior que hayan podido hacer los miembros del Consejo en relación al curriculum y el proyecto de Audiencia que cada uno de nosotros propuso. En todo caso tengo que reconocer que el resultado final no esperaba que fuese tan contundente pues dada la capacidad y mérito del otro candidato lo normal hubiera sido un resultado más ajustado en la votación.

 

2.-¿A qué atribuye usted esa inusual conducta del sector mayoritario del consejo que es nombrar a sus candidatos de la asociación profesional de la magistratura o jueces conservadores?

 

Es cierto que muchos de los cargos discrecionales que han sido nombrados pertenecen a la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), pero este hecho no lo calificaría necesariamente como conducta inusual. Ha sido una constante en todos los Consejos anteriores que siempre han tenido una mayoría que podríamos calificar como conservadora y en este se puede estar repitiendo pero con mucha menor intensidad. El nombramiento de magistrados pertenecientes a la asociación Francisco de Vitoria (FV) al igual que el nombramiento de jueces no asociados se ha incrementado frente al tradicional reparto entre asociados a APM y a Jueces para la Democracia (JD). Por otro lado JD, acordó no apoyar como asociación a ningún asociado que optase a un cargo discrecional como medida de protesta ante el sistema de elección de vocales, lo que indudablemente puede haber dado lugar a la presentación de menos candidatos de esta asociación progresista.

 

2.- Le dijo el Duque a Sancho cuando este fue proclamado gobernador y acerca del cargo "Si una vez lo probáis, Sancho -dijo el duque-, comeros heis las manos tras el gobierno, por ser dulcísima cosa el mandar y ser obedecido” ¿Se ha puesto usted la vacuna que le inmuniza contra la adición a mandar que tanto se sufre en los cargos judiciales y no judiciales? ¿Va a ser usted el mismo y no lo cambiará el cargo?

 

Desde hace mucho tiempo pretendo seguir los sabios consejos que D. Quijote, que no los del Duque, dio a Sancho sobre la forma que debe de desarrollarse el ejercicio del poder en lo que concierne a la función de juzgar los conflictos de los ciudadanos. El uso del sentido común en la resolución del conflicto, y no solo la ley, así como la humanidad con las partes y el respeto a todos los que intervienen en un juicio, han formado parte de mi forma de trabajar. Llevo 28 años en la carrera judicial, y por tanto “juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado”, lo que siempre implica mandar por lo que creo que si hasta ahora no he necesitado tal vacuna, no veo que la vaya a necesitar ahora por el hecho de ser elegido para presidir la Audiencia Provincial de Murcia. Poco valdría como persona si el mero hecho de tener un cargo judicial me hiciera cambiar de forma de ser o de pensar.

 

3-¿Ha notado que los aduladores le crecen por horas tras ser elegido como futuro presidente de la Audiencia?

 

Por suerte no tengo aduladores. Quien me ha felicitado han sido personas que ya apreciaba y me apreciaban antes. Mi experiencia me permite conocer quien son mis amigos y eso no cambia de un día para otro.

 

4.-Qué hace en su dia a dia un presidente de la Audiencia ¿a qué hora llega al cargo? ¿a qué hora tiene que salir? ¿tiene que estar en juicios como cualquier juez de la Audiencia y en ese caso cuando atiende los asuntos propios de la presidencia? ¿Qué tiempo dura el cargo y si puede ser reelegido por Madrid?

 

Son muchas preguntas juntas a las que trataré de dar una respuesta lo más sintética posible. Comenzando por el final el cargo de presidente de la Audiencia, como todos los discrecionales salvo los de Magistrado del Tribunal Supremo, tiene un periodo de duración de cinco años. Una vez transcurrido este plazo la plaza sale de nuevo a concurso por otro periodo de cinco años sin que exista ningún impedimento para que vuelva a presentarme de nuevo y ser reelegido, pero tal reelección no es automática y se participa en igualdad de condiciones con el resto de los candidatos que puedan presentarse. Por lo que respecta al día a día, el presidente de la Audiencia es un juez más de este tribunal con las mismas obligaciones judiciales que el resto de los magistrados que la integran, tanto en relación a la asistencia a juicios como al número de resoluciones a dictar (ponencias). Además tiene una serie de obligaciones accesorias propias del cargo, como formar parte de la Sala de Gobierno, actos institucionales, etc. que se deben de atender y que normalmente tienen lugar en horarios de mañana, por lo que lo que queda para la tarde en casa es el trabajo judicial propiamente dicho de resolución de recursos. El horario de asistencia obligatorio que tenemos los jueces se corresponde con el horario de audiencia al público que se fije por cada tribunal, normalmente de 9,30 a 14 horas.
 

 

5.-Usted hizo una tesis doctoral sobre derechos de los consumidores y usuarios. ¿Los ciudadanos tienen ante la Justicia los mismos derechos que los demás consumidores o están en desventaja?

 

Todo consumidor es un ciudadano y por ello los derechos son siempre los mismos por la citada equiparación de conceptos. En el ámbito de la justicia el ciudadano – consumidor tiene los derechos que la ley procesal concede a los que son parte en el proceso, sin perjuicio que en ocasiones, en atención a los intereses específicos en juego, existan una serie de privilegios procesales que pueden beneficiar al consumidor (intervención de asociaciones de consumidores, acciones colectivas, etc.) pero siempre le beneficiaran también como ciudadanos.

 

6.- ¿No cree vejatorio eso de llamar a los ciudadanos que acuden a la justicia “justiciables” ¿ No huele eso a vasallos de la Justicia?.

 

Yo particularmente no veo peyorativo el concepto de “justiciable”. La RAE lo define como quien puede o debe someterse a la acción de los tribunales de justicia, y por ello tan justiciable es el ciudadano como la gran empresa. Lo que viene a indicar no es vasallaje a la Justicia, que no existe en ningún caso, sino una expresión que identifica al conjunto de personas físicas o jurídicas que acuden a los tribunales para la resolución de sus conflictos personales una vez que han fracasado los mecanismos de autocomposición (mediación, por ejemplo) que la sociedad ha puesto a su disposición. La misma sociedad ha concentrado en un servicio público concreto, los tribunales de justicia, la resolución de estos conflictos. El ciudadano no sirve al juez ni a la Justicia, pues en esto consiste el vasallaje, sino que es toda la estructura de la Administración de Justicia, con el juez como eslabón final de la misma, la que está al servicio del ciudadano.

 

7.-Usted ha presentado un programa en el Consejo para su candidatura y habla de la Justicia como un acto de servicio público y de la necesidad de transparencia. ¿Por qué no se hacen públicas las deliberaciones de los jueces aunque sean por grabación posterior para que la gente sepa que argumentos se manejaron? ¿Tienen los jueces honestos algún reparo a que se conozcan sus argumentos o motivos? ¿No son los que no juegan limpio los que objetan a esta transparencia?. Parece ser que el tribunal federal de Suiza permite que se asista en directo a sus deliberaciones.

 

Sinceramente desconozco qué es lo que ocurre en Suiza al respecto. La idea de transparencia que utilizo en el programa presentado no tiene nada que ver con la publicidad de las deliberaciones. Éstas, por expresa previsión del artículo 233 LOPJ, son secretas, constituyendo igualmente una falta disciplinaria el revelar el contenido de lo deliberado, lo que supone que como jueces no podemos llevar a cabo ningún tipo de publicidad al respecto. En todo caso no creo que afecte en nada a la transparencia la posible publicidad de las deliberaciones. El resultado de las mismas es el que se debe plasmar de forma adecuada y motivada en las sentencias o autos que se dicten por los tribunales colegiados o en los votos particulares que se puedan formular por aquellos que discrepen de la decisión de la mayoría. No hay ningún reparo a dar a conocer los argumentos, pero en el lugar en el que debe darse no es otro que en la resolución judicial que se firma y se comunica a las partes. Es como si en un medio de comunicación se publicitasen las reuniones del consejo de redacción cuando lo importante es la noticia tal como finalmente se publica. Debe existir transparencia en aquellos aspectos objetivos que pueden tener influencia en el derecho a la tutela judicial efectiva o al juez natural predeterminado por la ley (normas de reparto, composición del tribunal, criterios consolidados de resolución, etc.) así como motivación en las resoluciones judiciales como resultado de la deliberación previamente efectuada.

 

8.- Otra cuestión sobre transparencia. Recordamos en Vegamedia el caso de un juez de la Audiencia de Murcia que contó en un voto particular que disentía de la resolución y que le habían quitado la ponencia porque uno de los miembros de su tribunal quería poner a una periodista “la pena de banquillo”, es decir, castigarla de forma ilegal con el paseo infamante del juicio y luego absolverla. El resultado fue que el sistema castigó al bueno y premió al malo. ¿Se puede usar la transparencia desde la alta política judicial para hacer lo contrario, es decir, de forma hipócrita o farisea? ¿Cuáles son sus ideas concretas sobre la transparencia?

 

No voy a entrar a analizar casos particulares en los que no he participado y menos valorar el contenido de resoluciones de carácter jurisdiccional que desconozco. En todo caso ya he apuntado en la respuesta anterior mis ideas sobre transparencia. En definitiva se trata que el ciudadano y los profesionales conozcan desde un principio cuáles son las reglas del juego y puedan controlarse aquellas alteraciones que supongan una modificación de estas reglas.

 

9.- Podría explicar al lector profano en cosas judiciales cual es la diferencia de funciones entre un Presidente del TSJ, un Presidente de Audiencia y un Juez Decano?.

 

Estamos hablando de tres cargos judiciales totalmente diferentes. El presidente del TSJ es la máxima autoridad judicial en el ámbito regional y desarrolla funciones esenciales gubernativas, de organización y gestión del conjunto de juzgados y tribunales de dicho ámbito territorial. También desempeña algunas funciones jurisdiccionales como presidente de la Sala de lo Civil y Penal del TSJ, que puede abarcar el conocimiento de recursos contra resoluciones de derecho foral o propio de cada comunidad autónoma en el ámbito civil, y los procedimientos penales contra aforados así como recursos de apelación contra las decisiones del Jurado y de los juicios que son competencia de la Audiencia Provincial.

 

Por su parte el Presidente de la Audiencia es un cargo en el que prevalece el carácter jurisdiccional sobre el gubernativo o de gestión. Preside una de las secciones y desarrolla una serie de funciones de tipo organizativo del tribunal (nombramiento de sustitutos, composición de las secciones, proposición de normas de reparto, etc.) compatibilizando con el trabajo habitual que como magistrado le corresponde en la sección en la que se integra.

 

Finalmente el Juez Decano presenta la peculiaridad de que es el único cargo judicial que es elegido de forma democrática por votación directa entre los diferentes jueces que integran un determinado partido judicial siempre que sean más de diez. Si son menos será Decano el más antiguo en el escalafón de la carrera judicial. Desarrolla funciones jurisdiccionales, como titular de su juzgado, y de organización referidas esencialmente al desarrollo de juntas de jueces generales o sectoriales por jurisdicción y es responsable del edificio en el que se ubican los juzgados de su partido.

 

10.-La gente está que trina contra los jueces y el poder judicial en su conjunto, dicen que hacen lo que quieren y que no se les puede pedir cuentas por los platos rotos ¿Como se puede arreglar ese problema de pérdida de confianza gravísima que existe de la ciudadanía en la Justicia?

 

Es una pregunta difícil de responder porque la respuesta es muy compleja. Lo primero es necesario distinguir entre lo que son los jueces, servidores públicos dotados de autoridad por la Constitución para la resolución de los conflictos que se planteen en la sociedad, del Poder Judicial, que está representado por el Consejo General del Poder Judicial y se corresponde con un órgano de naturaleza de política judicial, distinción que no siempre se hace ni se entiende de forma correcta. Entender esta distinción supondría poder fijar de forma clara qué responsabilidad tiene cada uno y evitaría en muchos casos una errónea concepción politizada de la actividad judicial, que puede estar presente en el Consejo pero no en la labor diaria de los jueces y tribunales.

 

En segundo lugar no estoy conforme con la expresión de que hacen lo que quieren y no se les puede pedir cuentas a los jueces. El juez español, a diferencia de los anglosajones, está sometido a la ley y debe aplicar la misma. Las discrepancias que pueden encontrarse en resoluciones judiciales derivan de la diferente interpretación por el juez, en uso de su independencia que no se olvide que es la máxima garantía que el ciudadano tiene cuando acude a un tribunal en busca de tutela, de aquellos aspectos que la ley no regula totalmente o deja abiertos a la interpretación. Y para corregir las posibles deficiencias se establece un sistema de recursos que permite que no sea sólo un juez el que resuelva sino que su decisión pueda ser igualmente revisada por otro tribunal. Y cuentas se le están pidiendo a los jueces continuamente, tanto desde un punto de vista jurídico, a través de los recursos que se interponen contra sus resoluciones en la legítima discrepancia de la parte, como a través de las denuncias disciplinarias o penales para las que no existe ninguna traba para su interposición. Es cierto que todo ello queda resuelto desde dentro de los propios juzgados y tribunales, pero salvo que se quiera que los jueces seamos algo diferente al resto de los ciudadanos y quedemos sometidos a no se sabe muy bien qué, la respuesta a la pregunta de ¿Quién juzga al juez? Solo puede ser otro juez con las mismas reglas de juego que cualquier otro ciudadano.

 

Finalmente lo de la pérdida de la confianza es algo a lo que estamos acostumbrados y sinceramente creo que los jueces tenemos perdida la batalla de la imagen. Nuestra obligación es resolver conflictos de manera que quien gana el proceso considera que no se le da nada porque ya sabía que tenía ese derecho y quien pierde no suele estar muy de acuerdo o se siente injustamente tratado. El trabajo del juez es siempre un trabajo en la sombra. Que un juez ponga una buena sentencia no es noticia. Por ello la lucha contra esa pérdida de confianza pasa por seguir haciendo nuestro trabajo lo mejor posible, intentar dar una respuesta al ciudadano rápida, motivada e incluso previsible según los criterios jurídicos aplicables al caso, ser accesibles para el ciudadano y los profesionales, ser honrados y tener un trato humano con los ciudadanos y educado con los profesionales. Sin embargo todo esta forma de trabajar nunca es noticia, aunque es significativo que en las encuestas que maneja el Consejo, la percepción de los ciudadanos del juez es mejor en aquellos que han sido parte en un proceso que aquellos otros que sólo conocen las referencias que a través de los medios de comunicación se tiene de la labor de los jueces.

 

11.- ¿Un tribunal puede aplicar las leyes según quien sea el acusado?

 

Rotundamente no. La aplicación de la ley debe ser la misma para todos.

 

12.-Por ejemplo, sobre la desigualdad, la Seccion 3ª de la Audiencia acaba de anular la investigacion de las cuentas de la hija de Valcárcel porque dicen sus compañeros que el juez Abadía se extralimitó invadiendo la intimidad de las cuentas de la hija del ex presidente, y hace poco la misma sala dictó una sentencia donde dijo que colocar cámaras en un vestuario de policías locales no invadía el derecho a la intimidad o no era desproporcionado.

 

Ya sabemos que usted no es juez de revisión de sus compañeros pero la pregunta es ¿No existe ninguna o no es posible la creación de una comisión interior de control de la ética de los jueces que pueda pedirles cuentas o llamarles al orden cuando se saltan sus propios precedentes? ¿El escudo de la independencia judicial les permite a los jueces ser independientes también del ordenamiento jurídico?

 

Sin entrar en ninguno de los casos a los que se refiere la pregunta, la cuestión que sería interesante dar respuesta es qué es lo que consideramos como independencia judicial. Ya he dicho anteriormente que la independencia es la mayor garantía que tiene el ciudadano y la sociedad. Y esa independencia se proyecta en diversos aspectos. Uno de los esenciales no es otro que la independencia de criterio jurisdiccional, esto es la posibilidad de interpretar libremente la ley aplicable de acuerdo con los criterios propios y personales del juez que decide. Y esa independencia jurisdiccional se da frente a los propios jueces, de tal manera que un juez no está obligado a seguir el criterio de otro y los tribunales de apelación sólo puede corregir la resolución del juez unipersonal a través de un recurso interpuesto contra la resolución dictada por aquel. La interpretación del caso del caso concreto, que es el contenido básico de la función judicial, impide en muchas ocasiones que se puedan dar soluciones idénticas a cuestiones que aparentemente parecen iguales pero que luego resultan totalmente diferentes. La independencia judicial es un escudo que permite a la sociedad defenderse y le permite conocer que sus jueces no van a quedar condicionados por circunstancias externas al proceso. El juez en ningún caso es independiente del ordenamiento jurídico sino sometido al mismo. El juez interpreta la ley, no la crea ni la modifica ni la altera. Y esta independencia no puede admitir llamadas de atención por decisiones jurisdiccionales al resolver los asuntos que son sometidos a su consideración salvo a través del correspondiente expediente disciplinario, dotado de las garantías precisas y en virtud de causas claramente fijadas en la ley.

 

En todo caso la preocupación por la ética judicial siempre debe estar presente. El juez debe tener un comportamiento ético frente a sus compañeros, los profesionales y en especial ante los ciudadanos. Se está trabajando en la creación de un Código de Ética Judicial por parte del Consejo. Junto con ello habrá que acudir también a otros mecanismos que permitan, desde el respeto absoluto a la independencia de cada uno de los jueces, evitar estas discrepancias como por ejemplo a través de sesiones clínicas de detección de problemas, una apuesta clara por la unificación de criterios, una mayor especialización de los juzgados y tribunales, etc.

 

13.- Hablemos de democratizar la justicia ¿no pasaría porque los nombramientos políticos como su cargo pasasen directamente a votos del pueblos e igual que se hacen elecciones legislativas, autonómicas, locales, se hagan tambien JUDICIALES para votar los cargos del Consejo, Presidencias y todos los que hoy se deciden por los grandes partidos a través de sus vocales? Ya se ha visto que la designación partidocrática es igual a perversión desde la médula que solo salen los amigos del poder de cada turno.

 

Ni siquiera los norteamericanos, que sí eligen en determinados casos a los jueces, llegan al extremo de la pregunta y no conozco ningún ejemplo europeo en tal sentido. Sinceramente entiendo que un poder judicial independiente, no estoy hablando del Consejo sino de los jueces que diariamente estmos trabajando en los juzgados y tribunales españoles, es incompatible con una elección democrática tal como la concebimos en nuestro país y en nuestro entorno cultural. El juez debe ser independiente e inamovible. Un juez elegido va a estar relacionado con el mismo sistema político y por ello claramente partidista, además de estar sometido a un plazo de duración que puede condicionar su actuación. Si ustedes mismos son muy críticos con la actuación del Consejo General del Poder Judicial, el cual es elegido por el Parlamento, sede de la soberanía popular, y critican la politización o partitocracia del mismo, no entiendo como pueden considerar que la elección del juez de cualquier pueblo o ciudad es buena en sí misma. La sociedad no necesita jueces elegidos sino jueces bien preparados, no sometidos a controles políticos, libres e independientes.

 

14.-¿Qué medidas concretas ha pensado o está pensando para su mandato que sean cambios respecto de la situación precedente?

 

Lo primero que tendré que hacer es una radiografía exacta de la situación del tribunal: carga de trabajo, tiempo de respuesta, composición de las secciones, retrasos en señalamientos, etc. Habrá que llevar a cabo una serie de actuaciones adaptadas a la Nueva Oficina Judicial y a la adaptación a las nuevas tecnologías y al expediente digital, junto con otras de reorganización de la distribución del trabajo, mayor especialización de los magistrados, potenciación de la sección de Cartagena mediante la separación de jurisdicciones, pero se trata de objetivos a medio plazo a desarrollar durante el periodo de cinco años. Aparte de ello siempre estaré abierto a escuchar cualquier tipo de proposición de cambio que sea razonable y adaptable a la situación de la Audiencia.

 

15.- El Consejo de Madrid ha puesto tasas de productividad para los jueces pero ¿existe algún mecanismo de control de la calidad y no solo de la cantidad de las sentencias? ¿De qué vale hacer muchas resoluciones sin son un copia y pega de bajísima calidad que se hacen como churros?

 

Hablar de productividad en el ámbito de la actividad judicial es casi una broma. Un juez que cumpla los niveles fijados para el cobro de la máxima productividad es un juez que trabaja a unos niveles superiores al 130 % con respecto a los módulos fijados por el Consejo como razonables para una respuesta ajustada y de calidad. Ello le supone, con este sobreesfuerzo, poco más de 150 € al mes. El control de calidad de las resoluciones pasa porque los jueces tengamos tiempo para estudiar y motivar nuestras resoluciones y no estemos copados por una carga de trabajo muy superior a la que sería razonable, lo que exige más medios materiales y personales dado que no es aceptable bajar la tasa de entrada de asuntos por medio de limitaciones al ciudadano para el acceso a la justicia, como se intentó con el sistema de tasas. A veces es necesario dictar resoluciones para que el proceso concluya o avance para su resolución definitiva. Si existen resoluciones de corta y pega también es porque en muchas ocasiones los asuntos se repiten y el juez ya ha fijado un criterio. Por último, y no menos importante, es evidente que la calidad de las resoluciones judiciales está en función de las propias condiciones del juez que resuelve, su forma de redactar, su formación continuada y su adaptación a los nuevos cambios legislativos y jurisprudenciales.

 

16.-¿Es verdad que tiene un hijo que va para juez? Si es así ¿qué consejos le ha dado o le dará para ser buen juez?

 

Si es cierto. Acaba de empezar a preparar la oposición. De momento lo único que le aconsejo es que sepa que es una carrera larga que no se alcanza la meta sin esfuerzo, constancia y dedicación. Si logra aprobar tendrá el ejemplo de mi forma de trabajar y siempre le pediré que no se olvide que el juez es, por encima de autoridad, un servidor público y que su trabajo va destinado al ciudadano al que sirve, que tiene que ser honrado, independiente, que debe estar continuamente en formación, que no le tenga miedo a la motivación de sus resoluciones, que tenga un trato educado con los ciudadanos y profesionales, que sepa en todo momento cuál es su lugar en un proceso y sobre todo que decidir es una responsabilidad muy grande y que en todo caso que dicha decisión debe de llevarse a cabo siendo consciente de que la verdad, la razón o la justicia son conceptos subjetivos y que a veces hay que dictar resoluciones legales pero que personalmente puedes considerar como injustas

 

17.- El anterior al actual presidente del TSJ, Martínez Moya dijo que muchos jueces leían Vegamediapress, suponemos porque publicamos lo que otros no se atreven y damos voz a los desfavorecidos ¿Es usted uno de esos jueces lectores de nuestro periódico -web? 

 

Conozco la publicación y en ocasiones, no con asiduidad debo reconocer, accedo a ella sobre todo por recomendaciones de artículos concretos o por conocer una opinión diferente sobre procesos polémicos.

 

18.- ¿Se considera un continuador del primer presidente democrático de la Audiencia, Francisco Martínez Muñoz?, lo digo porque desde que cesó como presidente de la Audiencia esta ha estado en manos de jueces conservadores o amigos del sector conservador.

 

Lo primero que quiero resaltar es que no me gusta utilizar la expresión de progresista o conservador con relación a los jueces porque supone una simplificación derivada del juego político e implica un concepto de politización generalizada indeseable dada la aplicación por los medios de comunicación de los mismos calificativos para determinados partidos políticos.

 

Señalado lo anterior es cierto que en la Audiencia Provincial de Murcia el último presidente progresista, en cuanto perteneciente a JD fue Francisco Martínez Muñoz. De hecho fue mi presidente cuando yo me incorpore a la carrera judicial allá por 1988. Hace mucho tiempo que cesó y las circunstancias de la justicia han cambiado mucho desde entonces al momento actual, pero lo cierto es que sí en algo destacó siempre fue en su humanidad y cercanía con todos. En esto sí me gustaría ser su continuador y que cuando termine mi mandato la gente me respete como lo hemos respetado a él por su bonhomía.

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4 Comentarios
Fecha: Lunes, 30 de mayo de 2016 a las 10:22
lidia martinez pujalte
A esperanza y consuelo del tsj lo que les ha pasado es que no llevan bien haber envejecido.ya no son las jovencitas que podían influenciar a un hombre que quisiera sexo,ahora es al revés, son ellas las que tienen que someterse para quien desean y las inspectoras que pueden presentarles médicos golfotes,ya que en los hombres de la jurisdicción son demasiado conocidas y consumadas ya.cuando ven a una mujer más joven no lo pueden soportar,si se añade que es una persona que se haga respetar y buena madre,o reconocida mujer coraje,ya las termina de desquiciar, por que todas esas virtudes tuvieron que renunciarlas para disfrutar de hombres y golferías, mientras que otras mujeres han sabido mantenerse bellas y dignas y deseadas manteniendo por encima de todo su responsabilidad,familia,hijos e integridad.
Están muy acabadas,ya mayores,y las cosas importantes las han perdido en el camino a cambio de otras que sólo les ha quitado la dignidad que tanto les falta ahora que están feas y viejas.De ahí ese odio que padecen hacia otras mujeres.
Fecha: Lunes, 9 de mayo de 2016 a las 14:44
esperanza ssnchez de la vega
A ver si este hombre puede hacer para sacarle la polla de algún medico negligente de la boca a esperanza SANCHEZ de la vega para que deje de jodernos por sus envidias a las madres que SI tenemos la custodia de nuestros hijos y SI nos dedicamos a ellos por encima de cualquier galán golfote .se lo pido por favor .
No tenemos la culpa de que ella como mujer y madre no entienda determinadas cosas.y si es por hombres que alguien le diga que no se preocupe,¡todos los golfos para ella! Yo me quedo con mis hijos.pero que no nos joda más.
Fecha: Martes, 19 de abril de 2016 a las 20:16
adriano
Joder no me lo puedo creer un juez justo en un puesto de alta jefatura ¿que ha pasado aquí?
Fecha: Martes, 19 de abril de 2016 a las 15:49
nadar y guardar
Buena entrevista pero se os ha escapado de entre las manos, porque sobre la pintoresca decisión sobre la hija de Valcárcel no se ha mojado ni un pelo. A veces ocurre. Cuando un buen juez es elevado de cargo, se vuelve exquisito. De todas maneras, lo prefiero, como abogado que soy, a lo que hemos tenido en el TSJ en los últimos quince años. Ahora le tocará al Fiscal Superior hacerle una entrevista, antes de que se lo cepille el aparato judicial del PP. Brutus.

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