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Martes, 26 de abril de 2016
ENTREVISTA A LA AUTORA

Sherlock Holmes y las sombras de Whitechapel, la nueva novela de Carmen Moreno

[Img #12945]Desde que, en 1888, se cometieron los crímenes más horribles que se habían conocido hasta el momento, la literatura internacional se ha volcado con el mito y ha querido desentrañar un misterio que, aún hoy, sigue siéndolo.

 

¿Quién no conoce al primer asesino en serie de la historia? ¿Quién no ha querido averiguar la identidad del Destripador?

 

Las sombras de Whitechapel son aquellas que se extienden por el East End londinense, son las mujeres asesinadas, los sospechosos y también son Doyle, quien no escribió ni una línea sobre el asunto.

 

El 31 de agosto de 1888 aparece el cuerpo de Mary Ann Nichols en Buck’s Row Street. Dos cortes en garganta y abdomen parcialmente desgarrado. Presenta otras incisiones en esa parte de su cuerpo.

 

Lo que parecía un asesinato horrible se convierte en el principio de una ola de homicidios que mantendrán a Londres sumido en el miedo y el oscurantismo. El inspector Abberline, Conan Doyle, Andrew Lang, Sherlock Holmes y el doctor Watson se adentran en la investigación de los hechos.

 

Los sospechosos se cuentan por decenas, la sangre y las vísceras siguen bañando el Támesis, mientras Holmes descubre que hay cosas que incluso a su mente pueden escapársele. Mientras se escucha hablar de conspiraciones masónicas, de Maybrick, Ostrog, Pedachenko, William Gull, Francis Tumblety, el príncipe de Gales, Walter Sickert.

 

Un plano, el de Whitechapel. Unas calles que conocen la identidad del asesino y jamás lo han revelado: Hanbury de Spitafields, Dutfields Yard, Mitre Squire y Dorset también de Spitafields.
Adéntrate en el único suburbio londinense que llevó a Holmes a un callejón sin salida.

 

¿Qué tienen en común los sospechosos? ¿Pudo ser el Destripador una mujer? ¿Quién podía odiar tanto a las prostitutas como para, no solo matarlas, también eviscerarlas.

 

En palabras de Juan Mari Barasorda

Carmen Moreno incorpora a Holmes a una investigación real siguiendo el camino iniciado por uno de los padres de la “Golden age “, amigo de Agatha Christie y cofundador del Detection Club, el clérigo Ronald Knox en una ya lejana conferencia sobre la obra de Conan Doyle impartida en 1911. También incorpora la multifacética escritora gaditana a la Hermandad de los Fenian en un papel relevante. Lo hace nuevamente con todo sentido.

 

Arthur Conan Doyle era de origen irlandés y siempre fue consciente de sus raíces celtas y paso muchas de sus vacaciones de verano en Irlanda. Su conocimiento y seguimiento de las actividades de los Fenian son incontestables. Moriarty era irlandés, lo mismo que el coronel Moran. Incluso es más que probable que Doyle modelara el carácter del profesor Moriarty a imagen y semejanza del líder fenian John O’Connor Power. En El valle del terror hay referencias apreciadas por estudiosos de la obra holmesiana a la creación de la organización secreta irlandesa de los Molly Maguires creada en Pennsylvania en la década de 1870.

 

Fuera sindicato minero o sociedad secreta los Molly Maguires fue una hermandad que nunca olvidó sus orígenes irlandeses y una pesadilla para los empresarios mineros que oprimían a aquellos inmigrantes de Irlanda. Las referencias, más o menos veladas, de Doyle al papel de la hermandad nunca hubieran faltado en una novela en la que Doyle hubiera puesto a investigar a Holmes los crímenes de Whitechapel, pues, sin duda, el Doyle criminólogo no hubiera pasado por alto el origen irlandés de varias de las prostitutas asesinadas. Este es el terreno en el que con acierto se aventura Carmen Moreno: se pone el victoriano traje de Conan Doyle para hacer suyas las sospechas a las hubiera podido llegar o para adentrarse en el mundo de las médiums y del espiritismo como camino para la búsqueda de la verdad.

 

Pero también se pone la gorra de pana del irregular Wiggins para recorrer las calles del East End, recordar viejas canciones e investigar sobre el terreno ganando la partida a Abberline y a Lestrade. Es una tarea exigente y una apuesta arriesgada porque necesita que el lector cómplice se situe cada momento en una parte de la historia y en la perspectiva de cada uno de los investigadores que Carmen Moreno pone en juego sobre el tablero de Whitechapel como si de un juego de rol se tratara. Como debe ser cómplice para aceptar la presencia inquietante de un Lewis Carroll alejado de los cuentos infantiles y gobernado por los ocultos hilos que mueven en la oscuridad de las sombras los versos de un poema para crear anagramas de terrible significado.

 

SOBRE LA AUTORA

Carmen Moreno (Cádiz, 1974)

 

Carmen Moreno nace el 12 de marzo de 1974. Unos años después, ese mismo día se votaría la entrada de España en la OTAN.

 

Se licencia en Filología Hispánica en la Universidad de Cádiz, pero hace el Curso de Adpatación Pedagógica en la Complutense, en Madrid.

 

Pasó muchos años intentando huir de su ciudad natal por lo que se matriculó en el Máster de Edición de la Universidad de Salamanca que impartía Santillana. Desde entonces realizó trabajos en el mundo editorial desde picadora de datos, buscadoras de ejemplares perdidos en los almacenes, correctora, lectora y editora. Algunas de las editoriales en las que ha trabajado son el Fondo de Cultura Económica de España, Salto de Página, Algaida, Hotel Papel, Random House... En la actualidad, posee su propia editorial Cazador de Ratas (www.cazadorderatas.com).

 

Dejó el mundo de la edición para formar parte del Ministerio de Igualdad como asesora técnica de cultura y miembro del gabinete de la ministra Bibiana Aído.

 

Más tarde trabajó en la Fundación Giner de los Ríos como editora de contenidos.

 

Por el camino fue jefa de administración de una empresa de calderería y mecánica naval, guionista de Cifras y Letras (edición andaluza), camarera sin contrato ni horario en un bar de Lavapiés.

 

Y, desde la universidad, ha ido publicando principalmente poesía, aunque también tiene un libro de relatos, una novela (Principito debe morir, Lapsus Calami), y colaboraciones en revistas y antologías españolas y extranjeras.

 

Además, imparte talleres de creación literaria por pueblos de la geografía gaditana y ha colaborado con Cambio 16.


[Img #12946]ENTREVISTA CARMEN MORENO

Entrevista realizada para el blog www.testamentofilosofico.com

 

 

Sherlock: Bienvenida, Carmen, en primer lugar muchas gracias por concederme esta entrevista, es un placer recibirte en mi blog, más aún teniendo en cuenta lo liada que estarás actualmente con la promoción de esta novela.

 

Carmen Moreno: Siempre es un placer hablar con Sherlock, mucho más cuando me he convertido en cronista accidental de una historia que dejó olvidada Watson.

 

S.·. : Carmen, cuéntanos, ¿de donde viene «Sherlock Holmes y las sombras de Whitechapel»?

 

C.M. : Viene de conversaciones largas y muy frikis con Juan Mari Barasorda, uno de los mayores expertos en literatura victoriana y, a la sazón prologuista, padrino y lector cero de esta novela. Me atraen mucho las historias de asesinos en serie. Y el mayor asesino en serie, el más famoso al menos, es Jack el Destripador. Pero, ¿por qué Conan Doyle no investigó los asesinatos, si ya estaba ayudando en aquel entonces? ¿Y si Doyle y Holmes se unieran para investigar?

 

S.·. : ¿Qué nos puedes contar de la novela, sin revelar nada?

 

C.M. : Puedo contar que hay suspense, asesinatos, la firma indiscutible de Holmes tamizada por la aparente tranquilidad de Doyle. Hay aventura y un poco de desparpajo.

 

S.·. : Sobre Sherlock Holmes hay mucho escrito, he llegado a leer una novela en la que lo juntan con Van Helsing. Sin embargo, en tu proyecto se respira la más pura esencia de Conan Doyle mezclada con ideas frescas. ¿Puedes desvelarnos dónde se esconde esta sensación de «novedad conservadora» por llamarla de alguna manera?

 

C.M. : Creo que viene de mi idea de que “todo está escrito”, pero no a mi manera. Es decir, y aquí agradezco mucho haber leído a Alberto López Aroca: nadie puede mirar desde mí, así que nadie puede contarlo como yo.

 

S.·. : Una pregunta extraña… ¿qué música le pondrías a tu novela?

 

C.M. : No es extraña. Siempre imagino las historias con una música concreta y, casi siempre, aparece en la novela. En este caso es Bethooven. No podía ser otro.

 

S.·. : Bueno, Carmen. Hay una pregunta que tengo que hacerte. Frecuentemente se asocia a Jack el destripador con la masonería. ¿Aparece la masonería en tu novela?

 

C.M. : No. Hay otra hermandad, pero tendrás que leerla

 

S.·. : Y ya como escritor novel que soy, ¿qué le aconsejarías a un escritor novel desde tu experiencia?

 

C.M. : Paciencia y trabajo. También trabajo y paciencia. Y si ya tiene un punto de suerte, lo va a flipar. Y, una cosa muy importante: no escuchar nunca demasiado ni las críticas excelentes, ni las pésimas. El justo medio dieciochesco es la medida.

 

S.·. : Para, finalizar, ¿Podrías contarnos algo sobre futuros proyectos?

 

Hay dos cosas muy diferentes:

1.- Una novela de terror.

2.- Una novela sobre EEUU en los años 50-60.

Bueno, y Verónica Lago volverá, estoy segura.

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