Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
VMPress.
Lunes, 30 de mayo de 2016
el ojo público

Y ya van tres...

[Img #13097]Hemos sabido que la vicealcaldesa de Cartagena ha cambiado, nuevamente, su jefatura de prensa. En poco más de un año Ana Belén Castejón se ha cargado ya a tres de sus colaboradores más cercanos. Algo muy preocupante que denota la incapacidad para crear equipos. Hechos como estos no son algo normal ni corriente en estos ámbitos y evidencian que algo o alguien no funciona como debiera.

 

La incompetencia para conocer la realidad de las cosas y cuáles son sus ritmos y derroteros naturales llevan, la mayoría de las veces, a un excesivo y superfluo esfuerzo que no conduce a nada, provocando un agotamiento y hartazgo en aquellos de la trastienda, que desanima al más pintao. Centrarse solo en la propaganda no consigue alcanzar objetivo alguno. Todos sabemos que la propaganda es un medio de comunicación despreciable al que nadie presta atención a no ser aquellos acólitos incondicionales sin criterio y que tanto tienen que agradecer. La propaganda es un medio al que recurren los más mediocres y torpes, considerando como necios a los destinatarios de sus mensajes. La propaganda sustituye y elimina las ideas y los proyectos, convirtiendo la acción política en una subasta a la baja que nadie compra. De ahí los resultados obtenidos y los que posiblemente se obtendrán próximamente. De verdad, habría que preguntarse si un partido como el PSOE, tan histórico y centenario, no tiene mejores cuadros que ofrecer a la ciudadanía. ¡Qué triste!

 

Toda acción política, si se tiene, ha de estar perfectamente medida y ha de contar con las dosis suficientes para ilusionar al receptor. Y ha de ser verídica y ajena a la reiteración continuada en la que los destinatarios del mensaje nunca encuentran el final esperado a sus demandas, encontrándose, una vez más, de bruces con la frustración.

 

La sencillez y humildad son atributos propios de los grandes personajes. Tan solo los mediocres apelan a la preeminencia y al boato para enmascarar sus propias contradicciones y carencia de las más altas virtudes.

 

La cuestión de fondo parece encontrarse en lo que podemos denominar como: “Bandazos” “Prisas” “Inseguridad” “Prepotencia” “Soberbia” “Protagonismo” “Autobombo” “Temores y recelos” “Desconfianza” “Verborrea” y un “Estar por estar” “Figurar por figurar y mucho postureo”. ¡Tó, pa ná!

 

La decepción es mayúscula cuando se la escucha sin papel elaborado con anterioridad y por la mano de los de la trastienda. Bucles, giros, hipérboles y palabras inconexas, placer de escucharse y modulaciones forzadas, gritos estridentes donde confundir y despistar buscando el refugio para no decir nada, como en una función teatral de lo más pésima.

 

El caso es que ya van tres y que bien pudieran haber sido cuatro si alguien no tuviera el privilegio de un acta. Y quizá pronto aumente ese número de bajas, pues a tanto y tanto parece llegar la cosa con tanto lío como tiene montado la Blancanieves.

 

Algunas veces personajes sin preparación ni la cualificación necesaria se cuelan en lugares que no les corresponden, valiéndose de cualquier treta para alcanzar sus objetivos. La desfachatez juega mucho en ello y también una serie de circunstancias que ayudan a estos desaprensivos y ambiciosos que codician lo que debieran saber que no está a su altura. Aunque para ello hace falta humildad y en este caso que nos ocupa no la hay. Como también un poco de consideración y humanidad, porque el daño que pueden hacer con sus decisiones arbitrarias a esas y a otras muchas personas -que tan solo pretendían hacer bien su trabajo y ayudarla a mejorar en sus demasiadas carencias- puede ser muy alto en y para sus vidas personales.

 

Terminando: Cuídense aquellos que la rodean y vitorean y los que no, porque esa Blancanieves, no es la Blancanieves real, más bien parece la bruja disfrazada y tan solo da manzanas envenenadas.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
3 Comentarios
Fecha: Martes, 7 de junio de 2016 a las 17:31
Sin ánimo de faltar
"Destrozan la casa del denunciante de la corrupción de La Manga y un matón le amenaza". El titular aparece en este mismo medio. Usted verá, o no dedicamos a las medianías o dejamos que los representantes públicos hagan su trabajo, hasta donde puedan, porque el asunto se antoja tan gordo que no da para esperar milagros. Han sido necesarios 20 años para llegar a cosas así, y con un psoe de oposición con las manos atadas, viciado, por tener dentro al subordinado del pp para los correveidiles varios y demás menesteres. No creo que Castejón sea perfecta; tampoco si la más indicada, pero es la que hay ahora mismo para hacer dos cosas urgentes: intentar recuperar el ayuntamiento para los cartageneros, y sanear hasta donde pueda ese histórico psoe cartagenero contaminado por la fascinación que por el estilo del PP sienten sin disimulo algunos de sus más renombrados militantes.
Fecha: Lunes, 6 de junio de 2016 a las 09:18
El llanero solitario
"Añadir los apelativos insultantes del tipo infantiloide, como Blancanieves..."
Señor Vegano fue ella quien para forzar su salida en la pasada cabalgata de reyes eligió esa figura de Blancanieves. Buscó a unos grandes almacenes para que le facilitara la carroza y utilizó la escusa de niños con deficiencias para figurar en dicho desfile. De 14 niños solo hubieron dos o tres deficientes, el resto sus amigos y familiares...
Fecha: Lunes, 30 de mayo de 2016 a las 11:27
vegano
Teniendo en cuenta que en Cartagena el partido mayoritario de la oposición política durante 20 años no ha sido más que una farsa, como están demostrando las causas abiertas por el juez Eloy Velasco, es fácil imaginar lo que debe estar sucediendo en ese ayuntamiento, así como la obsesión en impedir a esta candidata que realice ni un solo movimiento. Esta cronica es fiel reflejo de ello, y añadir los apelativos insultantes del tipo infantiloide, como Blancanieves, no hacen sino corroborarlo. Dejar a la gente trabajar es lo principal. Que nadie se fíe de nadie ahora mismo ahí, es fácilmente comprensible. Dejen trabajar a quien tiene la responsabilidad de hacerlo.

VegaMediaPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress