Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Juan Eladio Palmis.
Miércoles, 9 de mayo de 2012

La cuenta de la vieja peseta

[Img #2766]Todos sabemos que gracias a la “democracia” que “se han dado” acá en la cortijá, no ha pasado nada ni pasará por la distracción o perdida contable de una “pequeña partida económica”, robada a la sociedad bajo la más que justificada fórmula de PRESTAMOS INCOBRABLES; porque algo así, según ellos dicen, le puede pasar al mejor banquero. Lo que ocurre es, pero es pura casualidad, que ninguno de esos préstamos incobrable, ni un solo euro de ellos, ha ido a parar a la bolsa de alguien que no sea del equipo.

¿Y quién es el equipo?; un puñadico no más de veinte en total, contando incluso a los migajeros, que hacen una labor más que cojonuda.

Pues bien Bancaja, la que fuera la quinta entidad de crédito española, para evitar titulares de primera plana, se diluyó dentro de esa gran maniobra trabuco-financiera que se llama Bankia, un santuario donde van a peregrinar con sudario y escapulario toda una pléyade de buenos remataos, que nada saben – y como tampoco nadie pregunta ni toma acción alguna contra ellos, mejor – y que junticos con su hermanica la CAM, entre las dos, entre Valencia y Murcia, resulta que se han perdido, solo en PRESTAMOS INCOBRABLES, de seis a siete mil millones de euros. Pero tan asunto carece de interés, porque eso es “una práctica habitual en cualquier entidad de crédito”.

Como servidor con lo de los euros – ó leuros – no sabe valorar las cosas, el otro día, en vez de tratar de interesarme quién es el payo que de tapadillo entra a visitar a una vecina del barrio, asunto menos estresante, se me ocurrió sacar la cuenta de la vieja. Y, os prometo – jurar está feo, y no es competencia de rojicos – que me quedé acojonado con las cifras que arrojaban mis elucubraciones, reales como la vida misma:

Resulta que si pasamos a  pesetas las cuantías incobrables que fueron a parar a las bolsas de los “más que amigos”, nos encontramos con que estamos barajando cifras que superan el billón de pesetas.

Contando al ritmo normal de una peseta por segundo, resulta que el “más que amigo” que quisiera comprobar que el choriceo real ha sido de esa magnitud, necesitaría más de quince mil años (no me da la calculadora comprada en los chinos para más) en contar una a una las pesetas que nos han robado, sin presunción: nada de presuntamente, con una realidad palpable, a todos los murcianos; a todos los españoles y emigrantes afincados, estos sinvergüenzas que son aplaudidos por donde pasan. Menos por el lado mio, que les escupo.

Salud y Felicidad.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
VegaMediaPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress