[Img #14497]El grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha asesinado a al menos 4.630 personas en Siria desde que proclamó el califato en los territorios bajo su control en este país e Irak, el 29 de junio de 2014, según el recuento publicado este miércoles por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

 

De esas víctimas, al menos eran 2.526 civiles, entre ellos 87 menores de edad y 199 mujeres, que fueron decapitados, abatidos a tiros, quemados vivos, lapidados o lanzados desde lo alto de edificios por los yihadistas en distintas partes de Siria.

 

La ONG agregó que los radicales también mataron a al menos 344 milicianos de facciones rebeldes, islámicas y kurdas, tras haberlos hecho prisioneros durante combates.

 

Asimismo, asesinaron a al menos 1.253 efectivos leales al Gobierno de Damasco capturados durante las batallas contra el EI.

 

A estos fallecidos se suman dos soldados turcos que fueron quemados vivos por los extremistas en el noreste de la provincia septentrional de Alepo.

 

El Estado Islámico asesinó, además, a 505 de sus seguidores, acusados de diversos cargos como traición, espionaje para otros países y de colaboración con la coalición internacional, y a los que interceptó cuando intentaban huir del territorio bajo su control.

 

El Estado Islámico aplica una interpretación extremista de la sharía o ley islámica en las zonas que domina en Siria e Irak.

 

Actualmente, la organización radical es hostigada en ambos Estados por diversas fuerzas.

 

En el territorio sirio, Daesh se enfrenta a las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada liderada por milicias kurdas y respaldada por la coalición internacional; el ejército nacional, que está apoyado por Rusia; y por rebeldes sirios que cuentan con la cobertura de las fuerzas armadas turcas.