[Img #15840]La expresidenta surcoreana Park Geun-hye ha sido condenada este viernes por un tribunal de Seúl a 24 años de prisión por varios cargos de abuso de poder, coacción y soborno dentro de la trama de corrupción conocida como la "Rasputina", que forzó su destitución en enero de 2017. 

 

La sentencia considera probado que la expresidenta conservadora y su amiga Choi Soon-sil, la "Rasputina", crearon una vasta red de favores a través de la cual extorsionaron a grandes empresas como Samsung, Hyundai o Lotte.

 

La expresidenta ha sido igualmente declarada culpable de presionar al grupo empresarial Lotte para que donara 7.000 millones de won a una fundación gestionada por Choi y por obligar a la empresa KT a contratar a una amiga de su confidente y a firmar un contrato con una empresa de publicidad controlada por amigos de Choi.

 

Park, de 66 años, lleva detenida de manera preventiva desde marzo de 2017 y ha sido el primer jefe de Estado surcoreano destituido en democracia, cuyo cese motivó un adelanto electoral que deparó en mayo del año pasado la victoria del liberal Moon-Jae-in.

 

El tribunal presidido por el juez Kim Se-yoon condenó hoy además a la exmandataria a pagar una multa de 18.000 millones de wones (13,7 millones de euros/16,8 millones de dólares).

 

La fiscalía pedía para ella 30 años de prisión y el pago de una multa de 118.500 millones de wones (90 millones de euros/95 millones de dólares).

 

Park, que llegó al poder en febrero de 2013, ha sido declarada culpable de 16 de los 18 cargos de los que se les acusaba relacionados con el caso de corrupción de la "Rasputina", entre los que encuentran abuso de poder, soborno o coacción.

 

A mediados de febrero, un tribunal de Seúl condenó por corrupción a 20 años de prisión a Choi Soon Sil, la confidente de Park, cuya influencias en su Ejecutivo terminaron provocando un escándalo que llevó a la destitución de la mandataria.

 

Choi, de 62 años, fue arrestada y procesada por 18 cargos de corrupción en noviembre de 2016. Fue acusada de aprovecharse de sus relaciones con Park para obligar a 50 grupos empresariales a pagar 77.400 millones de wones (55 millones de euros) a dos fundaciones sin ánimo de lucro que ella gestionaba.

 

La confidente de Park habría mediado en varios temas de interés estatal y consiguió acceso a documentos confidenciales del Gobierno sin tener cargo alguno en el Gabinete que dirigía Park. 

 

En las puertas del tribunal se congregó una multitud de simpatizantes de la expresidenta agitando banderas surcoreanas y mostrando pancartas en las que se podían leer en inglés mensajes como "Parad los mortales procesos contra Park Geun-hye" o "El imperio de la ley ha muerto".

 

La exmandataria, que no se ha presentado ante la corte desde el pasado octubre alegando que se la está juzgando de manera imparcial y se le ha manteniendo en prisión preventiva sin motivo, tampoco acudió este viernes a la vista.