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Elbia Alvarez.
Viernes, 25 de mayo de 2018
Una más

IberTROLA

[Img #16211]“Queridos Reyes Magos, Un millón de gracias por haberme traído la luz a mi casa de Mula. Sin vuestra ayuda no lo hubiéramos logrado. A vuestros mágicos pies, con gratitud.”

 

El 16 de enero del año en curso escribo y envío a Ibertrola Clientes la siguiente reclamación:

 

Buenas tardes,

Informarles del calvario que he sufrido para dar de alta la luz en mi casa de Mula, Murcia.

 

Especifico número de CUPS, para que así ellos identifiquen mi expediente.

 

1 – Estoy enamorada desde hace muchos años de las aguas termales de Baños de Mula. A finales de marzo de 1917 compro una pequeña casa en Mula.

 

2 – El 26 de junio, un electricista cualificado de Mula me hace el boletín de instalación. Envía el boletín de enlace a Ibertrola Mula por correo electrónico. Este hombre realiza un trabajo impecable. Y, pese a ello, va a tener problemas posteriormente. Como verán.

 

3 – Entrego en la oficina de Ibertrola Mula la documentación que me piden: Fotocopia del DNI, fotocopia de la cédula de habitabilidad, fotocopia de la escritura de la casa, dirección donde quiero recibir las facturas. Les doy mi dirección de Madrid pero ellos me lo enviarán siempre todo a mi dirección de Mula.

 

4 – En la oficina de Ibertrola Mula me piden un boletín de enlace, pero parece que depende de ellos.

 

5 – El 9 de septiembre de 2017 viene un comercial de a pie de Ibertrola a mi casa de Madrid. Con él, hombre amable, paciente y competente donde los haya, firmo dos contratos de luz, el de mi casa de Madrid y el de mi casa de Mula. Este último lo entrego en Ibertrola Mula. En cuanto lo ven lo rompen delante de mis narices y me dicen que no sirve para nada. Les explico que ha venido un comercial a mi casa y que todo eso ya está hecho. “No sirve para nada”. Incluso hablan entre los dos empleados –lo suficientemente alto para que yo lo oiga-, sobre poner una queja a este comercial. Les explico que ese comercial ha hecho su trabajo muy bien, ha sido muy paciente conmigo, y no entiendo porqué tienen que quejarse sobre él.

 

Aprovecho esta ocasión para hacer un gran homenaje a los comerciales de a pie de Ibertrola. Su trabajo me parece durísimo. Ir de puerta en puerta. De casa en casa. Para convencer a cada familia de que se cambie a Ibertrola. No encuentro sentido a que la compañía tenga estos profesionales tan bien entrenados. Luego, sus propios compañeros anulan su trabajo. Para cobrar la comisión en vez de que la cobre el comercial de a pie, supongo. Recuerdo al despedirme de este último, en mi casa, que lo de Mula me corría una prisa especial. Pensaba hacer una reforma. “No se preocupe, esta tarde en cuanto llegue a casa vuelco los datos –en el ordenador-, y como mucho en quince días tiene luz”.

 

6 – Los albañiles empiezan la reforma de mi casa el 16 de octubre del año pasado. Sin luz. Son buenos amigos míos. Basilio y Cristian. Aparte de la pura relación laboral. Trabajan dos semanas sin luz. Como se trabajaba hasta el siglo XIX. Les insisto que no trabajen así. No me hacen caso. En Ibertrola Mula les explico el problema y me dicen que los mande a casa porque la luz va a tardar. En estas dos primeras semanas mi vecina, amablemente, nos deja conectarnos a su red. Pero tiene poca potencia y saltan los fusibles. En la tercera semana de trabajo compro un generador de luz con el que los albañiles harán toda la obra. Hasta el 8 de enero de 2018. El 4 de enero firmo el contrato en Ibertrola Mula, pero no van a poner luz en casa hasta el 8 porque vienen los Reyes Magos y no pueden hacerlo hasta pasada la fiesta y el fin de semana. Puedo decir desde entonces que creo en los Reyes Magos. Ellos me trajeron la luz.

 

7 – Guillermo. Uno de los mejores amigos. Y no son muchos. Me ayuda durante toda la obra y es el responsable de que yo no la pare. Las dificultades con Ibertrola me sobrepasan completamente. Quiero tirar la toalla varias veces. Hablo con Guillermo: “Paramos y vuelvo a vender la casa o la uso de trastero”. No lo hice. Porque Guillermo siguió intentando, inasequible al desaliento, sortear y solucionar los innumerables problemas que surgían. Día a día, semana a semana, mes a mes. Si Guillermo no me hubiera ayudado como lo hizo no tendría una casa en Mula.

 

El técnico electricista que hizo el boletín de la instalación vuelve a enviarlo el 25 de octubre de 2017 por correo electrónico a Ibertrola Mula. En esta oficina nos piden también que hagamos nosotros una foto del contador. La hacemos y se la enviamos por email.

 

8 – Durante todo el mes de noviembre Guillermo y yo vamos todos los días a Ibertrola Mula. Para ver si con nuestra presencia se apiadan de nosotros. Pero no. Miran el ordenador. No hay ningún correo electrónico que permita dar de alta la luz. Eso nos dirán todos los días durante meses. Guillermo me comenta: “Pondrán la luz Elbia. Ellos son los primeros interesados. Les interesa que consumas”. El argumento tiene coherencia. Pero en la realidad no sucede. De qué iba a ser la realidad coherente. El director dice que nos pongamos a la cola y que la orden tiene que venir de Ibertrola Valencia. La única novedad es que me dan una factura de luz del propietario anterior que es imprescindible que pague para que la solicitud siga su curso. Voy al banco y pago.

 

Nunca entendí porqué tuve que pagar eso. Hay, por lo visto, un expediente abierto al propietario anterior por impago. Es un problema enorme pues hay que cerrar ese expediente para que a mí me abran uno nuevo.

 

9 – Para desbloquear la situación dedico una mañana entera en mi casa de Madrid a llamar a Ibertrola para que me pasen con “Acometidas”, que es donde está al parecer el conflicto de todo el problema. La señorita que me atiende me dice que no le sale nada relacionado con Mula. Pero sí puede ver mi contrato de Madrid. Me pide los datos para hacer el contrato de Madrid. Le digo que ya firmé el contrato de Madrid con el comercial de a pie que vino a visitarme a mi casa y que tienen todos mis datos. Pero la empleada me dice que no se han volcado correctamente los datos al sistema informático de Ibertrola y hay que hacerlo otra vez. “Esto pasa con frecuencia”. Al comercial de a pie le anulan el segundo contrato que me hizo el 9 de septiembre. La mujer me dice exactamente lo que tengo que decir en la grabación. Todo esto por teléfono. Y a continuación lo activa. Sobre Mula y las acometidas, que era el objetivo inicial de mi llamada me dice literalmente “que llame una y otra vez durante meses porque para eso tienen un teléfono gratuito”. Yo no me puedo inventar esta respuesta porque no tengo tanta imaginación. Llamo unas 15 veces o más a Ibertrola para que me pasen con “Acometidas”. Llamo, explico el problema y me pasan con “Acometidas”, pero nadie responde a la llamada en esa sección. Compulsivamente llamo sin parar. Una vez y otra. Mi pareja está a mi lado, asombrado de todo lo que oye. Estupefacto. Procura tranquilizarme. Me trae un vaso de agua. Al final alguien coge el teléfono en “Acometidas”. Me quedo tan sorprendida que no puedo hablar. “Acometidas, ¿dígame?, Acometidas, ¿dígame?..., Acometidas, ¿dígame?...”. Reacciono porque va a colgar y no está el panorama como para que yo intente llegar otra vez a “Acometidas”. Le explico el problema, intentando ocultar que se me escapan las lágrimas, y él cierra el expediente por impago del propietario anterior y me abre uno nuevo. El número de mi expediente me parece un número mágico. Con una entidad proverbial cósmica que va a desbloquear el conflicto. O a mí me lo parece. De momento ya tengo un número mágico. El de mi nuevo expediente. A mi nombre. Cuando termino de hablar, mi pareja me ayuda a llegar hasta la cama y. mientras descanso, hace la comida.

 

El 8 de noviembre me envían las condiciones técnico-económicas del contrato que firmé el 9 de septiembre. Desde Ibertrola Palencia me envían correo electrónico. En Ibertrola Mula me habían dicho Ibertrola Valencia pero no Ibertrola Palencia. Hace tiempo que desistí de entender algo.

 

Los albañiles siguen trabajando con el generador. Perturbando a todo el barrio y a sí mismos por el ruido elevado que produce la máquina.

 

10 – Llega Diciembre y seguimos sin luz. Voy al Ayuntamiento de Mula para gestionar otros papeleos y me da un ataque de nervios. Me desmayo, pero Guillermo me sujeta y me sientan en una silla. Les digo lo que me pasa, aunque sé que lo de Ibertrola Mula no es competencia del ayuntamiento. Nos mandan a la Oficina del Consumidor del ayuntamiento. Allí vamos. Yo arrastrándome y Guillermo sujetándome. Nos atiende una abogada encantadora. Aquí se produce un punto de inflexión. Es el inicio de la solución, que todavía tardaría en llegar. Llama a una conocida suya de Ibertrola Sureste. Le explica todo. Ibertrola Sureste no tiene ningún correo relacionado con el alta de luz de mi casa. Que no lo han recibido. La abogada llama al técnico electricista que hizo la instalación para ver qué pasa. No pasa nada porque el técnico envió por correo electrónico el boletín de instalación correctamente, nosotros lo entregamos en papel y enviado por correo electrónico a Ibertrola Mula. Ibertrola Mula no notifica que ha recibido toda la documentación varias veces por correo electrónico y en papel a través de nosotros ¿Cómo iban ellos a recibir los permisos pertinentes si no habían hecho nada? Guillermo tiene que tranquilizar al técnico electricista que hizo la instalación porque ahora todos necesitan echarle la culpa de todo. El hombre, cuyo trabajo fue impecable desde el principio vuelve a enviar el correo electrónico del boletín de instalación que nadie había recibido a Ibertrola Mula, Ibertrola Murcia, Ibertrola Valencia, Ibertrola Sureste, Ibertrola Palencia, Ibertrola España.

 

11 – Por mi casa se pasan a los dos días los electricistas del Ayuntamiento. Para ver qué pasa. Tienen otro caso parecido, pero peor, de un ciudadano que está intentando que le pongan la luz desde Mayo. En nuestra visita diaria a Ibertrola Mula oímos en la cola como otros clientes tienen problemas de primera necesidad. Un señor mayor explica que lleva viviendo con la luz de la escalera de la comunidad cuatro meses. ¡Hay que verlo y oírlo para creerlo!

 

El Ayuntamiento se porta muy bien enviando sus electricistas. Intentando saber qué está pasando con la luz en Mula.

 

12 – La abogada de la Oficina del Consumidor del Ayuntamiento de Mula llama al gestor de Ibertrola Murcia, Don José Guillén. El teléfono se lo proporciona Guillermo que después de llamar cincuenta veces a Ibertrola Clientes desde Murcia había logrado hablar con el señor Guillén. Empieza a interesarse el gestor.

 

Los albañiles, al terminar la jornada, van a Ibertrola Mula para decirles que están haciendo mucho ruido con el generador y están molestando al barrio. Amablemente preguntan a los empleados si pueden hacer algo. Estos no pueden hacer nada. Basilio y Cristian, los albañiles ¡Benditos ellos!

 

13 – El 4 de enero vamos a Ibertrola Mula y les decimos que ya han tenido la notificación de que se puede dar la luz de alta en mi casa. Nos dicen que no, que eso es imposible. Les decimos con amabilidad que miren el correo electrónico. Lo miran y, SÍ, ha llegado la notificación. Se quedan sorprendidos. Imprimen el contrato. Lo firmo. “¿Cuándo me van a poner la luz en casa?”, “Bueno, hoy es jueves, 4 de enero. Hay que esperar hasta el lunes porque mañana vienen los Reyes Magos y pasado hay que abrir los regalos. Hasta el lunes nada”. Salimos de la oficina aceptando con agrado la respuesta. Como si fuera lo más normal del mundo.

 

El 16 de enero Basilio y Cristian terminan la reforma. Han tardado tres meses en vez de dos por las condiciones de trabajo.

 

Muchas gracias, queridos Reyes Magos, por habernos traído la luz.

Un fuerte abrazo a Vuestras Mágicas Majestades,

 

P.D.: Recibo una carta de Ibertrola en la que me piden disculpas. Y que el contrato se firmó correctamente. Vuelvo a enviar otra reclamación para que me expliquen las razones por las que estuvimos sin luz durante cuatro meses. Y me indemnicen.

 

El 18 de marzo recibo otra carta de Ibertrola en la que me vuelven a pedir disculpas. Si cada disculpa valiera un euro sería millonaria. Y además dicen que pasan mi reclamación a Ibertrola Distribución que es a quien corresponde darme las explicaciones pertinentes. Es incomprensible para nosotros saber cómo se relacionan Ibertrola Comercializadora e Ibertrola Distribución. A veces no tienen nada que ver entre sí. A veces todo.

 

El plazo de respuesta será “lo antes posible”. Han pasado más de dos meses.

 

El 21 de mayo me llaman de Ibertrola para preguntarme cuál ha sido la incidencia que ha hecho que me haya cambiado de comercilizadora.

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