Una pareja sin hogar que se encontró 300.000 euros en una vieja máquina de coser en un edificio abandonado en Gante, Bélgica, ha sido acusada de lavar dinero después de regalar parte de la ganancia a personas que les habían ayudado en el pasado.

 

La Fiscalía asegura que Joey, de 32 años, y Kimberley, de 33, quienes también se enfrentan a cargos por posesión de drogas, distribuyeron el dinero en efectivo por generosidad.

 

Sin embargo, según recoge The Guardian, el fiscal dijo al tribunal que, a pesar de que compartieron el dinero con sus mejores intenciones, "uno no puede repartir dinero que no es suyo. Y la gente que cogió el dinero debería haber sabido que Joey y Kimberley no podrían haber obtenido tal cantidad de dinero de manera normal".

 

La abogada de Kimberley, Sofie Vermeir, dijo a la corte que su cliente solo tenía la ilusión de que ese dinero cambiara el curso de su vida. "Querían comprar una casa, porque saben muy bien que ese refugio es el comienzo de una vida normal", aseguró.

 

Además, el abogado de Joey, Jesse van den Broeck, afirmó que su cliente es una persona honesta y que se le debería permitir conservar el dinero. "Pido a la corte que devuelva el dinero a Joey y que no le castiguen".

 

La Policía descubrió la ganancia inesperada de la pareja al registrar la propiedad de un amigo donde ambos estaban alojados durante un allanamiento por drogas.

 

Además de 50.000 euros en efectivo, los oficiales también encontraron un kilo de anfetamina y más de 1.000 pastillas en la casa.

 

Las penas a las que se enfrenta la pareja son 18 meses de cárcel y una multa de 6.000 euros a cada uno de ellos, aunque el juez todavía no ha dictaminado sentencia.