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Colectivo Opinión Pública.
Domingo, 23 de septiembre de 2018
Análisis del colectivo Opinión Pública

El PSOE, el problema español

[Img #16668]Al ex presidente del Gobierno español, José Luis Zapatero, le han llamado IMBECIL en un foro internacional iberoamericano. No me ha gustado, pero he perdonado al autor del  misil dialéctico porque comprendo, con sentimiento y dolor de muelas que este hombre que practica el buenismo político como arma electoral es el inventor ideológico y táctico  de unas propuestas populistas que abrió, de nuevo, trincheras en las martirizadas tierras de las Españas. E invitió a abrir tumbas, no todas, sino la mitad.
 
 
Fueron momentos delicados porque la izquierda de nuestro país andaba dando tumbos, diluida en enfrentamientos internos y porque la socialdemocracia estaba quemando sus últimos cartuchos a escala mundial. Al otro lado, la insípida derecha dejaba un hueco vacio de contenido ideológico y se echaba en los brazos de las figuras liberales de un capitalismo tecnocrático que, lentamente, se ha ido consumiendo en la hoguera de los intereses de una parte de nuestra sociedad que se hizo más rica, y la otra parte, las clases medias, se hundían en una crisis financiera que ha pagado los platos rotos. Los más pobres vivian gracias al Estado convertido en una ONG macrocéfala y de otras de raices religiosas y progresistas, más las piratas que han hecho  negocios rentables, tan miserables como el tráfico de inmigrantes y refugiados, con el apoyo de las mafias instaladas en todo el paraiso mediterráneo azul, y a veces teñido de sangre roja. Luego llegó el  apóstol Pablo, bajado del caballo, dando coces.
 
 
El  drama que tenemos plateado en nuestra nación no es solo el separatismo y el fracaso rotundo de los partidos más la mediocridad de las políticas y políticos. Ni Zapatero ni Rajoy llegaron a entender cómo salir del laberinto en que nos introdujeron los artificieros de la banca y las cajas de ahorros, se limitaron a aplicar remedios como para curar un resfriado, pero sin diagnosticar que la crisis del 2008 sigue teniendo un recorrido serio, inquietante y largo. Pero no solo es España la unica víctima, aunque sí la que tiene un diagnóstico crítico, tormentoso y sin resolver, porque España es diferente por su valor estratégico, militar y geopolítico, una tremenda brecha para penetrar hasta el corazón de Europa, porque nuestra debilidad ha sido perfectamente detectada, y lo preocupante es que Israel lo ha entendido por las estupideces de un Gobierno de mindundis televisivos y mediáticos. Tel Aviv ha mandado un mensaje a Borrell. Si España reconoce al Estado de Palestina, mañana nosotros haremos lo propio con Cataluña , y en Barcelona tenemos la colonia musulmana más amplia, salvo Paris. El quid de fondo es que Irán, la antigua Persia, es socio y banquero del terrorismo islamista, y Putin es el paraguas. Y es más, las cinco fragatas que el gobierno socialista va a entregar a Arabia  van destinadas al enemigo del gobierno de Teherán y Siria.
 
 
Se ha internacionalizado el problemón español, como deseaba Puigdemont y sus asesores internacionales. El escenario es muy claro, estamos a punto de un enfrentamiento diplomático garrafal de consecuencias altamente peligrosas, y para más inri el Gobierno de Sánchez y sus marionetas, preparan medidas económicas contraproducentes que pudieran resquebrajar la fragilidad social de los españoles, sin que tampoco sepan si intervenir o aprobar la eutanasia. El socialismo democrático ha entrado en una fase de epidemia colectiva  en las principales naciones de Europa. Zapatero  estúpidamente nos mete en un lio en la dictadura venezolana, seguramente con el beneplácito de La Moncloa, y Borrell,  que ha sido solo una leve esperanza, está a punto de escribir un master ruso-iraní. Pero ojo, tambien el ministro del Interior  Marlaska anda jugando con el ratón marroqui en las fronteras de Ceuta y Melilla, en tanto Bruselas, Berlin y Madrid, sigan haciendo transferencias millonarias.
 

Como dice el refrán murciano "eramos pocos y parió la abuela", nos ha colado un gol y otros siguen jugando al ajedrez, Me informan que la frontera melillense con Marruecos se mantiene cerrada, y entre la gente cunde el cabreo hostil hacia un Gobierno que piensa dar papeles para todos. Marruecos debe saber por donde anda, porque de tener un conflicto interno, tendría tres frentes abiertos. Por el norte rifeño, el sur saharui y el este argelino. Lógicamente España debería mantenerse en silencio, porque el sultán de Marruecos es un fiel aliado de Trump, que en un momento de lucidez ha prometido levantar otra muralla, en el Sáhara, como la suya con Méjico. Total unos siete mil seiscientos kilómetros para frenar a los millones de inmigrantes que esperan una oportunidad. Ya ven que la política tiene sus chistes y monologistas. Pero peligrosos, juegan con nosotros. Por último un consejo al presidente Sánchez. Yo de él, consultaria con el teniente general Rodriguez, en la reserva activa, antiguo JEMED, hoy asesor de Pablo Iglesias, que lo desea como alcalde de Madrid. Lo que faltaba, papá.

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