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Adolfo Caparrós.
Lunes, 24 de septiembre de 2018
Hasta en lo más oscuro hay luz

La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey”, de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows

Clasificación: Novela

Editorial: Salamandra

 

[Img #16678]Dicen que el valor de la Historia está en tomar nota de los errores y no volver a cometerlos. La reseña de hoy nos recuerda los horrores de la II Guerra Mundial vistos desde el año 1946, con todo lo que supuso a los supervivientes conocer, a toro pasado, lo que se había vivido durante la guerra.

 

Si hubo horrores de la guerra, tampoco se quedan pequeños los horrores de la posguerra. Años también de escasez, de tristeza, de dolor… Años en los que había que mirar adelante con el sufrimiento metido en los tuétanos.

 

Así, se descubre cómo la literatura, en concreto, un club de lectura en el que se intentaba dar calor y esperanza a quienes estaban viviendo lo peor de la guerra. Decíamos que la lectura fue la tabla de salvación y el punto de encuentro en el que compartir alimentos, cultura y olvidar, por un rato, las penas y horrores que se estaban viviendo. De ahí el pastel de piel de patata que, como se explica en el texto, es un dulce hecho con los pocos ingredientes disponibles que se tenían y mucho ingenio.

 

[Img #16679]Al igual que en otro libro llevado al cine, “Suite francesa”, de Irene Nemirovsky, descubriremos que en el horror más absoluto, en el miedo y la miseria hay lugar para el amor. Amor prohibido, amor traidor o amor puro. Amor, al fin y al cabo, necesario para seguir viviendo y tener una esperanza. O amor interesado, un amor que negocia las necesidades y que igual no debería llamarse amor aunque sea el más generoso de todos, el que se entrega sin enamoramiento.

 

En el amor siempre hay quien gana y quien pierde. Al menos, eso es lo que descubrimos al final de la novela, con una protagonista que va conociendo a pretendientes de aquí y de allá y que termina casándose con quien menos nos podríamos esperar. Encima, con daños colaterales. Daños inevitables, más si cabe en un tiempo en el que muchos hombres habían fallecido por motivos evidentes, otros estaban tullidos o demasiado ocupados para pensar en el matrimonio.

 

Es el aspecto romántico el que aporta la luz en la oscuridad. Esa luz que aparece también en otros libros y otras historias que nos descubren otro tipo de amor, el de la sobrina –Annie Barrows- que culmina la obra de su tía y autora principal de la obra –Mary Ann Shaffer- que falleció sin conocer el éxito de su creación. Amor ágape que nos recuerda que no solamente existe entrega entre hombre y mujer.

 

Formalmente, se trata de una obra de menos de 200 páginas que va a ser llevada al cine en breve. Por lo tanto, tendrán ocasión de reforzar la historia, ver cómo se ha llevado al cine o no ver la película y leer el libro, algo que es muy propio de quien prefiere la lectura al cine. En la cubierta, la elegancia, la feminidad y el buen gusto se bañan de luz para recordarnos que, hasta en lo más oscuro, brilla un rayo de esperanza. Que la disfruten.

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