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Redacción
Martes, 23 de octubre de 2018
La opinión de Juan Ramón Calero

El prólogo andaluz

[Img #16817]El próximo año va a estar cargado de procesos electorales. En mayo, se celebrarán las municipales y las autonómicas en muchas regiones. También las elecciones europeas, y muy probablemente otras elecciones catalanas, si continúan la división de los separatistas y su absoluta incapacidad para gobernar con normalidad la autonomía. Es probable, además, que Pedro Sánchez no tenga más remedio que convocar las elecciones generales. Con 84 escaños no se pueden hacer milagros. Y los dirigentes socialistas son conscientes de que todo acercamiento a Podemos y toda proximidad con Pablo Iglesias, terminarán siendo altamente tóxicos y lesivos para las expectativas electorales del PSOE. Así que, políticamente, vamos a tener un año 2019 muy movido.

 

En esta situación, Dña. Susana Díaz, Presidenta de la Junta de Andalucía, ha convocado elecciones autonómicas para el próximo 2 de Diciembre. La señora Díaz nos ha explicado que, en su opinión, Andalucía se merece un debate político estrictamente andaluz, en el que se hable solo de los problemas de los andaluces. A la señora Díaz le gustaría que las elecciones andaluzas se desarrollaran en una especie de burbuja, sin dejarse influir ni mediatizar por lo que está ocurriendo en el resto de España. Sin embargo, me temo que este deseo de Dña. Susana Díaz no se va a cumplir. En las elecciones andaluzas del 2 de Diciembre se va a hablar de España, y del futuro común de los españoles, e inevitablemente adquirirán protagonismo los líderes nacionales. Pese a la señora Díaz, las elecciones andaluzas van a ser como un precalentamiento; un preludio o un prólogo de lo que nos espera en 2019. Y, en cierto modo, es lógico que así ocurra.

 

1.- Andalucía es la región más poblada de España, y la segunda en extensión territorial. Todo lo que en ella ocurre es un reflejo a escala regional de lo que ocurre en el resto del país. Tiene, desde luego, sus propias características sociales y económicas. Pero la mayoría de los problemas de los andaluces son los mismos que los del resto de los españoles. Es inevitable que un debate político andaluz sea al mismo tiempo un debate muy español, porque las soluciones que convienen a Andalucía, también son las convenientes para el resto de España. Por eso el resultado de sus elecciones regionales suele ser un anticipo de lo que va a ocurrir en las elecciones generales. Los partidos lo saben. Y por eso se vuelcan en Andalucía.

 

2.- El PSOE de Andalucía no puede evitar que le afecte lo que esté ocurriendo en el PSOE a nivel nacional. Y menos, ocupando el PSOE La Moncloa. A Susana Díaz le gustaría decir que no tiene nada que ver con Pedro Sánchez. Pero la presidenta andaluza está encadenada a una terrible paradoja: puede que no quiera a Pedro Sánchez, pero en las circunstancias actuales sus destinos son inseparables. Si Pedro Sánchez acierta en el gobierno de la nación, Susana Díaz sale beneficiada. Y al revés. Ahora mismo, según las encuestas, la gestión de gobierno de Pedro Sánchez está beneficiando las expectativas electorales del PSOE en toda España. Del 19% de intención de voto ha pasado al 29%. Ahora bien, si en este próximo mes y medio Sánchez cometiese algún error grave, disminuiría la intención de voto socialista. También en Andalucía.

 

Además, en esa lucha más o menos soterrada por la hegemonía de la izquierda que mantienen el PSOE y Podemos, las elecciones andaluzas van a volver a ser una batalla decisiva. Si los socialistas andaluces logran relegar a Podemos, esto tendría importantes consecuencias en la política nacional.

 

3.- Para el PP las elecciones andaluzas también son fundamentales. Es la primera prueba a que se somete el liderazgo de Pablo Casado. El PP tiene un buen candidato en Andalucía. Juan Manuel Moreno ha logrado que funcione la estructura del partido en las últimas elecciones generales, obteniendo muy buenos resultados. Si el partido perdiese votos, el futuro de Moreno no estaría claro. No olvidan en Génova, 13 que en las primarias apoyó a Soraya Sáez de Santamaría. Pero con un resultado malo el que quedaría tocado sería Pablo Casado. Sobre todo si otros partidos, a su izquierda o a su derecha, lograsen arrebatarle una cantidad significativa de votos. Por eso el PP, en estas elecciones andaluzas, va a echar toda la carne en el asador. El objetivo aparente será ganar. Pero lo que de verdad le importa es mantener la hegemonía en el centro derecha.

 

4.- Y no menos importantes son estas elecciones para Ciudadanos. Tras la brillante victoria de Inés Arrimadas en Cataluña, ahora le toca a Albert Rivera demostrar que en el resto de España su partido puede llegar a ser una alternativa de gobierno. Y la verdad es que no lo tiene fácil. Hay síntomas de cierto desgaste. Como si estuviera terminando su luna de miel con la sociedad española. Quizás Ciudadanos no cuente en Andalucía con una estructura territorial tan completa y consolidada como las de los grandes partidos. La presencia en las redes sociales será importante. Pero, en una batalla como la de Andalucía, se van a necesitar las redes personales.

 

El 2 de Diciembre, pues, se decidirá la composición del Parlamento andaluz. Pero el desarrollo de este proceso electoral y su resultado se van a entender como un prólogo de lo que ocurrirá el año que viene.

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