La encuesta del CIS publicada el 4 de enero situó PSOE en primer lugar, con una intención de voto del 28,9% y una ventaja de 9,8, puntos sobre el PP, que repite en la segunda plaza con el 19,1% de apoyo, el mismo porcentaje que en el anterior.  Ciudadanos, con el 17,9%, se mantiene en el tercer lugar, y la alianza de Podemos y sus confluencias, en la cuarta plaza, con el 14,9%, cayendo 3,1 puntos. Por otra parte, Vox, que en los meses anteriores aparecía con una intención de voto en torno 1,3%, ahora se triplica hasta el 3,7%. 

 

Además, el líder nacional mejor valorado es el presidente Pedro Sánchez, pero sólo saca una nota de 3,9 puntos, superando a Albert Rivera, de Ciudadanos, con un 3,7, y a Pablo Casado, del PP, con un 3,4. Cierran la lista Alberto Garzón, de Izquierda Unida, con un 3,3, y Pablo Iglesias, de Podemos, con un 2,9.

 

El 7 de enero, en una encuesta de Sociométrica para El Español, ya se intuye la gran subida de la ultraderecha, en detrimento del PP, que se vería sorpassado por Ciudadanos. Los de Albert Rivera obtendrían el 18,5%, el PP 18,3% y Vox subiría hasta el 12,5%. El PSOE y Unidos Podemos conseguirían 22,4% y 17,1%, respectivamente. De este modo, el bloque derechista ganaría a la izquierda por 173 a 150 escaños. 

 

Otra encuesta de ElectoPromedio del 12 de enero refleja unos datos similares. Según dicho sondeo, los de Pablo Iglesias se hunden hasta 15,6%, los cuales, junto a los 23,8% socialista tampoco conseguiría ganar a la derecha. 

 

Para Electomanía, "en el último mes ha continuado la subida de Vox, que pasa del 10,4% al 13% de voto estimado, y el PSOE también ha recuperado algo de terreno, mientras Ciudadanos y Unidos Podemos bajan". Según dichos datos, Vox podría obtener 37 escaños. Unos datos que hacen temblar a la izquierda.

 
El pasado miércoles, según un sondeo elaborado por Metroscopia para La Información, los socialistas serían los ganadores de las elecciones generales, con el 23,7% de los votos. Sin embargo, no le daría para mantener el Gobierno, pues su socio, Unidos Podemos, pierde ocho décimas con respecto a la anterior encuesta y se sitúa como cuarta fuerza política del país.
 
La suma de PSOE y Unidos Podemos en número de votos – que no de escaños – privaría al actual presidente del Gobierno de revalidar este título que tanto le ha costado conseguir. Además, esta encuesta no recoge la actual situación de los morados, por lo que estos datos podrían variar. Habría que comprobar, eso sí, si el resto de bastones políticos de Sánchez mantienen su actual vigor.