Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Juan Molina Illán es militante socialista.
Viernes, 1 de marzo de 2019
Juan Molina Illán

Las cosicas de mi agrupación: un debate sobre pensiones

[Img #17424]Que las pensiones son un derecho de la ciudadanía es algo que no lo discute ni Pablo Casado. Sin embargo, habida cuenta los ataques feroces que recibe el sistema público de pensiones en España, uno de los mejores del mundo, pareciera que no fuera un derecho, sino un problema. Si tenemos en cuenta el negocio extraordinario que representan, entonces son también otra cosa: una oportunidad fabulosa.

 

Debemos entender que hay un objetivo conocido por lo que se ha dado en llamar “la derecha”, esto es, bancos, Partido Pútrido, eléctricas, Íbex 35, cementeras, y algunos medios de comunicación, de hacerse, al menos, con la mitad del pastel de las pensiones. Es decir, que siga habiendo una exigua pensión pública compensada al 50% por una privada ¿A cuanto ascendería el negocio? Inimaginable. Piénsese que solo este año las pensiones supondrán 130.000 millones de euros, con lo que el “negocio” es de unos 65.000 crecientes millones de euros al año. No nos extrañe, por tanto, que haya tantos periodistas, economistas y directivos de diferentes corporaciones ocupados, por un suculento sueldo, única y exclusivamente en meterle miedo a la gente y generar el caos y la incertidumbre en el futuro, para que la gente se “agarre” a la solución que ellos le ofrecen: un plan de pensiones privado, ¡ojo!, para el que se lo pueda pagar.

 

Sin embargo, el problema existe, lo cual no quiere decir que no tenga solución. Es cierto que ahora mismo hay unos 9’5 millones de pensionistas, y que en 2050 habrá unos 14’5 millones. El coste es del 42% del presupuesto, y aumentando. En su punto álgido, los pensionistas supondrán el 37% de la población española. Pero necesitamos las pensiones como parte de un sistema basado en el consumo. Si toda esa población no tiene un medio adecuado de subsistencia se hundirá la economía. Además, es un derecho legítimo que hay que satisfacer.

 

Este derecho estaba garantizado por la Constitución española y por el Pacto de Toledo, hasta que el Partido Pestilente decidió cargárselo introduciendo elementos como el mal llamado “Factor de Sostenibilidad” que lo que plantea son unos pensiones decrecientes en su cuantía haciendo “insostenible” una vida digna: la cura va bien, pero el ojo lo pierdes; de hecho, un analista económico de cuyo nombre no logro acordarme, estimó que con la aplicación de este Factor de “insostenibilidad”, a los diez años de estar percibiendo una pensión, los pensionistas caerían en la pobreza debiendo ser atendidos por los servicios sociales, con el consiguiente gasto aumentado. ¿Se imaginan? toda la vida trabajando, sosteniendo este país, construyendo un futuro para esta sociedad, y cuando se es mayor y desvalida se encuentra una persona en una cola para que le den de comer, pasando frío en invierno, o sin poder pagar las medicinas. Este es el futuro que nos promete el Partido de los Poderosos.

 

La paradoja es que las pensiones no solo son un derecho, sino también una necesidad social y económica en un mundo capitalista. Si las pensiones caen, lo hace el consumo, el PIB, y el empleo. Una catástrofe. Es la gran contradicción del Capitalismo: necesita que la gente consuma, pero no quiere un Estado del Bienestar que haga posible ese consumo. No seremos los socialdemócratas los que acabaremos con el Sistema Capitalista ¡serán ellos mismos!

 

Los socialistas sí mostramos interés en la gente, y en sostener un sistema público de pensiones digno. Ya lo hicimos en época del “maligno” Zapatero, llevando el fondo de reserva hasta los 68.000 millones que el “magnánimo” Rajoy dilapidó rápidamente, y que, unido a lo NO incrementado en ese mismo fondo, hace un montante de 90.000 millones: suma de lo sustraído más lo no invertido, y que razonablemente le hubiera correspondido al gobierno de Rajoy incrementar.

 

El gobierno Socialista está firmemente comprometido en atender ese derecho y esa necesidad que son las pensiones públicas. Las pensiones más bajas subirán este año un 3% de media, y las de viudedad lo harán un 7%. En general, las pensiones subirán un 1’6% cuando se espera un IPC del 1’5. También se ha aumentado la pensión de orfandad por violencia de género. El Partido Socialista tiene un plan elaborado para pagar el déficit de 18.000 millones de euros anuales que suponen las pensiones en este país. Se trata de ajustar las cuentas tocando diversos aspectos: medidas para la creación de empleo y aumento de los cotizantes, mejora de los salarios con la consiguiente mejora de las cotizaciones sociales (en los últimos años se han perdido 8.000 millones de euros de cotización a la Seguridad Social a igualdad de número de cotizantes, por la bajada de los salarios…), aumentar las cotizaciones del 7% de la población más rica, aumentar el impuesto de sociedades que últimamente no ha hecho más que bajar, imponer tasas (a decidir cuáles), o asumir el Estado el gasto de la propia manutención estructural administrativa de la Seguridad Social (700 millones anuales, que ahora mismo se pagan con las propias cotizaciones, lo cual es un sinsentido: es como si el Ministerio del Interior se sufragara con las multas de tráfico…).

 

En realidad, más que hablar de “problema de pensiones” en España, habría que hablar del problema del “pensionismo” que se avecina. ¿Qué más da si un pensionista tiene 85 o 45 años? El problema muy pronto será que la tecnología, y los robots, nos desplazarán a todos y a todas. ¿Cómo hacer para que no haya un estallido social que suponga el fin del Capitalismo? ¿Quién va a consumir en un mundo sin sueldos, sin pensiones, en un mundo de hambre y miseria? O hacemos algo al respecto, o muy pronto los seres humanos seremos parias en un mundo tecnologizado. El problema de las pensiones se soluciona con dinero y organización, pero el problema es, en realidad, más grave. Estamos ante un cambio de era.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
VegaMediaPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress