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Rosario Segura.
Miércoles, 6 de marzo de 2019
rosario segura

Somos mujeres

[Img #17456]A pesar del recorrido de las mujeres hacia la equidad social, ¡queda tanto por caminar! Cada vez que la mujer se plantea reivindicar de forma pública que la sociedad debe de abrir los ojos hacia la igualdad, sin embargo sigue habiendo controversias, posturas encontradas, cuando deberíamos de ser todas solidarias y apostar por esta causa común.

 

Bien es verdad que una huelga puntual, no soluciona toda la situación, que a lo largo de los años llevamos arrastrando en casi todas las culturas, no obstante es un aporte más a que la sociedad en la que vivimos y nos movemos, se conciencie que hay que cambiar el “chip”. Los datos ponen de manifiesto que el 51% de las mujeres, que todavía no han tenido hijos, asume que si los tuvieran deberían renunciar a su desarrollo profesional, mientras solo el 11% de los hombres se plantea el tema (Club Malas Madres, 1/17) y somos las mujeres, las que renunciamos al trabajo remunerado, solicitamos reducción de jornada, excedencias o simplemente abandonamos.

 

Es falso que los hombres realicen tareas al 50% en casa, sin embargo, se comprueba que los roles tradicionales están muy instaurados en cuanto a la casa se refiere. Las tareas del hogar que realizan las mujeres es invisible y el 45% de las madres que aportan los mismos ingresos que sus parejas, siguen siendo las principales responsables de las tareas domésticas, y solo en un 9% de los casos esa responsabilidad recae en los hombres (CMM 1/17).

 

Es en el momento en el que las mujeres decidimos ser madres, cuando se viene abajo la igualdad. Por un lado es un maravilloso hecho, necesario para asegurar que esta sociedad siga viva y no se condene a la extinción. No obstante lo que debería de ser premiado por su trascendencia, es cuando empezamos a sufrir más discriminación. Se penaliza la maternidad, con la desaparición de las madres del mundo económico, laboral y social, se le recluye al ámbito privado, deja de ser mujer para convertirse en hembra.

 

Se necesita que los departamentos de recursos humanos de las empresas no solo administren relaciones laborales, sino que gestionen personas, ofreciendo medidas conciliadoras, lo que fomentaría el compromiso del empleado/a, con la empresa.

 

Ante la certeza sociológica, que muestra los fallos en la corresponsabilidad familiar, no estaría mal que se establecieran campañas de concienciación social, se redefinan las jornadas laborales, para disponer de más tiempo de ocio al día, con el fin de que ese ingente trabajo invisible, que realizamos las mujeres, se haga igualitariamente por el sexo masculino y que se introdujeran medidas educativas al respecto.

 

Para que haya igualdad real, creo imprescindible dotar económicamente las tareas de cuidado y se fomentaría la corresponsabilidad familiar.

 

Las huelgas pueden y contribuyen a que la sociedad comience a visualizar esta perspectiva y así acelerar el proceso para que existan normativas legales al respecto.

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