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Juan Molina Illán es militante socialista.
Martes, 12 de marzo de 2019
Juan Molina Illán

Las cosicas de mi agrupación: La comunicación política en el mundo la Política

[Img #17471]Anoche tuvimos una interesante actividad en la agrupación socialista Murcia-Este, relacionada con la importancia de la comunicación en el mundo de la Política. Una experta en la materia nos dio una interesante charla tras la que pudimos expresar y poner de manifiesto nuestras aportaciones, dudas y expectativas en un intenso coloquio. Se dijeron muchas cosas que, por supuesto, exceden el marco de este artículo, aunque sí me gustaría resaltar tres aspectos que me parecen más “articulables”.

 

Cuando un grupo social tiene unas expectativas no cumplidas por los políticos se genera un nicho de oportunidades. Pasó con Podemos, y está pasando con Vox; en ambos casos se ha tratado de un déficit de comunicación con un sector de la población que no se ha sentido representado, escuchado, y satisfechas sus demandas. La cuestión es que cuando esto ocurre, ante lo que estamos realmente, no es ante una formación política con una visión ideológica organizada de la sociedad, un modelo, sino ante una formación creada ad hoc para dar una respuesta momentánea que se agota en si misma pasado un tiempo. Lo estamos viendo con Podemos, el cual se está diluyendo poco a poco conforme la población está entendiendo que no se trata sino de un “duplicado”, en parte de Izquierda Unida, y en parte del Psoe. Izquierda Unida lo que quiere es disolverse y fagocitar desde dentro a Podemos para “contaminar” con su ideología dicha formación y hacerse con su poder parlamentario. Lo que ocurrirá será que cuando los votos regresen al Psoe, Podemos será la nueva Izquierda Unida, con 10 ó 12 diputados. Vox es ídem de los mismo: lo peor de cada casa del Partido Pútrido. Como son bastantes, están en plena efervescencia, pero como no tienen propuestas novedosas, sino solamente propuestas basadas en el miedo (…España se rompe, los inmigrantes nos quitan nuestros trabajos y violan a nuestras mujeres, los homosexuales son unos depravados, y los sindicalistas unos criminales…), al final dejará de funcionar, porque ante el miedo las personas nos organizamos para combatirlo, ya que no se puede vivir con miedo. Yo soy de los que piensan que en “la derecha” no caben tres partidos, pero no tango nada claro cuál de ellos es el que sobra. Será interesante ver la evolución de esos votos y quién de los tres es el que cae.

 

El segundo aspecto a resaltar es el fenómeno de la resonancia en Política. Me explico. En las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses había tres Estados de conocida trayectoria demócrata, pero tenían una peculiaridad: la alta tasa de obesidad. Hilary Clinton hizo campaña “sermoneando” a la ciudadanía sobre los problemas de salud que la obesidad ocasiona y la necesidad de tener un sistema público sanitario. Donal Trump se presentó comiendo hamburguesas y perritos calientes. Donal Trump arrasó ¿Qué fue lo que pasó? que Donal Trump supo empatizar con las emociones y sentimientos de los ciudadanos de esos Estados. Esto es, fue capaz de “gustarles”. Este el concepto clave: cada vez se vota más en relación con el “gusto”, y, por lo tanto, el candidato o candidata debe esforzarse más en gustar, que en convencer. El problema es doble. Por una parte, se puede caer en el populismo, y, por otra, si solo se preocupa una candidatura en gustar, y no tiene un proyecto claro, puede ser que luego nos arrepintamos si nos gobierna, como de hecho ya se están arrepintiendo en Estado Unidos. Por lo tanto, hay que gustar, sí, pero también hay que tener ideas. Curiosamente ni Podemos, ni Vox, han entendido estas lecciones, ya que sus líderes son muy poco valorados, es decir, no gustan, y sus ideas son, poco realistas las de los unos, y absolutamente infames las de los otros.

 

El tercer y último aspecto que me gustaría resaltar es la vital importancia de generar confianza y generar influencia. Lo primero es fundamental para que se produzca lo segundo. La “derecha” ha tenido siempre un fuerte vínculo con la empresa. No vamos a entrar ahora en la cuestión del sesgo ideológico de “la derecha” o qué intereses defienden. Lo que nos interesa en cuestiones de Comunicación es cómo los defienden. A mi juicio lo hacen maravillosamente. Son expertos en vender, y saben que en Política lo que se vende es el producto llamado Candidato (o Candidata), y lo hacen extraordinariamente. Saben cómo gustar, como hacer que se confíe en ellos ¿Cómo, si no, puede explicarse que un trabajador le vote al mismo Partido que se jefe, o que la ciudadanía vote una y otra vez al Partido que recorta sus derechos y complica su vida? Porque además de gustar y generar confianza, saben asignar culpas. Cuando son ellos los que han esquilmado a la población y asolado los recursos públicos, saben encontrar un Zapatero canalla que ha dejado España destrozada… ¿Debemos hacer nosotros lo mismo? No, nosotros solo tenemos que contar la verdad. Pero tenemos que aprender a hacerlo como lo hacen ellos. A ver si organizan algún curso, y nos apuntamos todos, y todas.

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