Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
José Antonio Pareja.
Viernes, 5 de abril de 2019
José Antonio Pareja

¿Y no será que son idiotas?

[Img #17564]A los periodistas, y no les digo a los que a ello le suman la condición de tertulianos, nos encanta buscar complejas explicaciones para cosas muy sencillas. No nos lo tengan en cuenta, nuestros sueldos dependen de ello. Si en nuestras columnas y coloquios nos limitáramos a decir lo que pensamos, sin adornarlo con enredados argumentos, los artículos apenas tendrían unas líneas y las tertulias no darían tiempo a poner publicidad.

 

Pero estamos llegando a un punto, si no lo hemos sobrepasado ya, en el que aderezar con razonamientos lo que dicen y hacen muchos de nuestros políticos, se convierte en una filigrana inviable. Ejemplos de lo que les digo los padecemos desde hace mucho tiempo, pero conforme se acerca la fecha de las elecciones y las encuestas no ofrecen los resultados esperados por algunos, su frecuencia aumenta. Mi primera intención al empezar a escribir esta columna (que ya he conseguido alargar diez líneas) era divagar sobre lo complicada que debió ser la infancia y adolescencia de Adolfo Suárez Illana para que diga las cosas que dice, pero después de un buen rato me he tenido que rendir, por respeto a la memoria de su padre.

 

Luego he pensado en irme por lo fácil y mofarme de las constantes muestras de incultura de Pablo Casado, para diluir las dudas que les puedan quedar sobre porque tuvieron que regalarle la carrera y el máster, pero apenas me daba para un párrafo (y con lo que les estoy contando ya llevo casi tres). Así que se me pasó por la cabeza añadirle unas pinceladas del siempre socorrido personaje de Aznar. Y, fíjense ustedes cómo será la cosa, hasta a mí se me encogió un poco el corazón al imaginármelo subido a un taburete intentado ganar un concurso de aguante de miradas. 

 

Lo del zasca recibido por Alberto Carlos Rivera por mendigar una alianza preelectoral parecía permitir un cierto análisis político, pero a la mínima que me puse a rascar en ello se me quedó en un “acuérdate de lo mío si llegas a la Moncloa”. Y qué decirles de VOX, que con sus toreros, sus cazadores, sus generales franquistas y su mago económico, convencido de que el problema de la economía española es que maltratamos a los ricos, está mucho más cercano al desfile de monstruos de los viejos circos que a un partido político.

 

Durante mucho tiempo he estado cabreado con estos personajillos, convencido de que nos tratan como si fuéramos idiotas, seguro que a ustedes también se les habrá pasado por la cabeza. Ahora me siento culpable por ello, porque ¿no creen ustedes que una persona que se comporta como un idiota y dice idioteces tiene muchas posibilidades de serlo? Pues eso es lo que les quería yo decir en una línea y la angustia por llenar espacio me ha llevado hasta aquí. Ustedes disculpen.

 

 

https://twitter.com/BorjaMariaZ

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
VegaMediaPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress