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José Juan Cano Vera.
Miércoles, 24 de abril de 2019
josé juan cano vera

"El laberinto: nación o naciones, esta es la cuestión"

[Img #17669]En vacaciones como éstas pasadas por agua, la Universidad recupera la calma, y los problemas que atosigan a profesores y alumnado se estudian como en un laboratorio, pero sin frialdad, sino investigando y sacando conclusiones razonables y equidistantes. Hoy, en nuestra mesa de análisis, como invitado, hemos destripado un centenar de comentarios, declaraciones, estudios y artículos de fondo, todos ellos sobre el futuro inmediato político, social, económico, cultural e histórico de nuestro país como nación, y del pueblo español como colectivo humano que lleva unido más de 600 años (otros historiadores hablan de nuestro pasado surgido en los años de gobiernos visigodos).

 

No necesito llenar muchos folios para trasladar algunas conclusiones a las pantallas de los digitales en los que escribo, que suelen ser independientes. Todas ellas sembradas de dudas y sombras. Apenas luces en una España “hamletiana” como queda reflejado en las encuestas que hablan de un casi cuarenta por ciento de indecisos. Algo mucho peor. Los cinco líderes ni nos han entendido el mensaje ni ha sabido explicar sus formulas prodigiosas, casi mágicas para evitar un drama, como repetir otras elecciones en otoño cuando las hojas secan caen como las ideas vacías de contenido útil y existencia corta. Un dolor aunque sea la estación de los poetas en una España violenta, la que hace años eran dos y ahora diecisiete, cuando hay una tercera vía por explorar y poner en marcha, la de la paz, unidad, solidaridad, concordia, justica e igualdad.

 

Pero no, en las elecciones del próximo 28 de abril se nos planteará una alternativa inquietante y hasta repulsiva que se resume en una interrogante: ¿Nación o naciones?. Esta es la cuestión a dilucidar por los españoles en un espacio de doce horas. El cara o cruz de existir o dejar de ser un gran país abochornado por sus dirigentes políticos o no. Los magos, expertos, científicos y observadores neutrales de la Unión Europea han certificado que el BUTRÓN para hundir al pueblo español se abrió en Cataluña, y que por ésa brecha envenenada penetran los virus que por elevación irán directos al alma de la civilización occidental para hacerla desaparecer. Y llevan razón. Votar o no votar, pero si vamos a las urnas, habrá que pensárselo más de dos veces y no dejar las papeletas en blanco, sino sembradas para recoger un futuro con cosechas para nosotros y nuestros descendientes.

 

EPÍLOGO.- Recién aterrizado me pongo delante del televisor para ver esa aventura imposible en España de tener una TVE estatal que pagamos todos que sea capaz de retratar y filmar los bajos fondos de la clase política. También las privadas metidas en faenas de luchas submarinas buscando lo más morboso de cada día en las campañas electorales y en las páginas de sucesos, televisiones que desprecian olímpicamente el esfuerzo de elevar la cultura y la enseñanza de un pueblo que no supera un largo déficit democrático, por sus carencias y a instancias de los tejemanejes del club poderoso de la publicidad en manos de las cien empresas más importantes de este país en fase de derribo. Escribo estas líneas tras ver una interesante película titulada UN ESCÁNDALO MUY INGLÉS, que fue estrenada en la británica BBC, la tv oficial. Una cinta que levanta las tapas de las alcantarillas de algunos personajes del Reino Unido, no de siglos pasados, sino del XX, relatando las interioridades de los partidos, una historia real, cruda y novedosa cuando se rodó. Si bien es cierto que el filme tiene calidad, lo más digno de destacar es que fue estrenada en una empresa de titularidad pública, pero sin embargo independiente. Una lección moral y deontológica que en nuestra nación brilla por su ausencia y vergüenza alguna. Basta observar la guerra sucia mantenida por televisar los debates de los  “Cinco Magníficos”, que pilló desprevenido al icono del sanchismo, y dejó fuera al líder de VOX, en una jugada  inadmisible en una democracia moderna. La pregunta es impepinable ¿hasta dónde nos pueden llevar ellos, los padres de la patria potreada, capaces de todo haciendo trampas? Y lo mínimo, retirarse de la trama mediática de la gran jefa de TVE que cobra del Gobierno. Puaf !!!!

 

¿Ser o no ser… España?, y esos versos del silencio… tuyo

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

-Pablo Neruda

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