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Juan Sánchez.
Miércoles, 24 de abril de 2019
cada nuevo día se hace añicos la vida de un montón de seres humanos

¡Votad, votad… malditos! ¿La vergüenza en política tiene fecha de caducidad?

[Img #17670]A escasos días de las generales, las apuestas se decantan hacia un escepticismo ciudadano detractor de ese club político que ha dejado de ser válido. El pueblo clama con su estrepitosa ausencia en las urnas dejando muy claro que esta camarilla de ‘profesionales de la política’ no cumplen con la labor encomendada por un país derrotado por la ineptitud y la farándula de una casta política corrompida empeñada en negar el sufrimiento de la nación que han descuartizado.

 

Por más parches que se ponga a ‘la cosa’, la realidad se da de bofetadas con la ‘moto’ que tratan de vendernos estos charlatanes de feria. El sistema se desmorona y no se ve iniciativa alguna para ‘reciclar’ la democracia y revalidar su credibilidad con nuevas formas de gobierno adaptado a los tiempos. Tiempos que corren que se las pelan -y, en algunos casos, a la viceversa-. Tiempo de convulsión social, cruenta o calmada, ejecutora o pasiva, pero al fin, tiempo de cambio en la mentalidad del paisanico de a pié. La gente corriente, ajena al infra-mundo podrido de la política, cada día se acerca más a las decisiones que les atañen tan dolorosamente. Sin evasión ni apatía, toda vez descartada esta política ‘neardentalensis’, la supervivencia es responsabilidad de todos.

 

Y se nota en la calle. Subsiste aún, ahora en fase de ‘pupación’, no liquidada, una corriente sinérgica que hace emerger iniciativas ciudadanas en todos los rincones del mundo: 15M, “Chalecos amarillos” (Francia), indignados, abstencionistas, escépticos y ‘requemados’ por el ‘sistema de los sinvergüenzas’. El pueblo, inevitablemente, se reorganizará muy pronto para afrontar sus propias responsabilidades frente a la indecisión e inoperancia del mundo infecto del capital y sus perros en nómina: los políticos. (No todos, seamos justos, alguno y alguna siguen siendo válidos, transparentes e impenetrables a la corrupción imperante, que hace de aquellos [email protected] una banda de vividores y expoliadores del futuro del mundo)…

 

Se ha declarado la lucha sin cuartel a esos sicarios del poder y el malabarismo social. Y aunque somos muchos los desencantados por tanto necio/a, inepto/a y chupasangre institucionalizado, ellos siguen haciendo oídos sordos al clamoroso ruido de fondo, que crece y crece, imparable, en la medida que sus desatinos empiezan a conformar una demencial incongruencia –disparate- y una mayor insensibilidad hacia los males generales. Mientras tanto, sus señorías se entretienen en montar circos de tres pistas -o cuatro, en TVE ayer- para ‘despistar’ al ciudadano -Votante solo ‘útil’ por un día, y tonto durante cuatro años-, y tratan de salvar su ilustre escaño en estas infumables, complejas e inusuales elecciones generales. Nos da en la nariz que se decide algo más que un parlamento, algo más trascendente que el gobierno del próximo cuatrienio.

 

Entre ellos, siguen guiños y ‘quereles’ hacia esa banca siempre insaciable, y apuestan en sus ‘fantasmagóricos’ programas por la incertidumbre, la duda o la sospechosa ambigüedad, frente a esa tasa de desempleo y esta ruina social que apunta maneras, pelos y señales, para un levantamiento. Pero a [email protected] qué pijo les importa lo que haya de sufrir el ciudadano. Seguirán enganchados y salvaguardados por la sangría del pueblo; aunque traten de ‘metérnosla’ electoralmente y el día después nueva subida de impuestos para paliar la crisis, privatización de la sanidad para salvar la crisis, reducciones en la enseñanza y en las prestaciones sociales para salvar la crisis, amnesia de milongas Sanjuaneras, reducción de sus activos de coherencia e incremento en la cuota de morros en salsa “por la cara”, para salvar la crisis, eso sí, ¡y el trasero! Yes we can’t!, of course… Y al pueblo que le sigan dando mucho por allí! De todas formas, somos una manada de borregos y borregas que no dicen ni ba, be, bi, bo, bu…

 

Y cada nuevas elecciones el país vuelve a ser desmembrado por esos partidos boticarios y sus pomadas sociales. Y cada papeleta que entra en una urna es un cheque en blanco para seguir jodiendo a los ‘votantes-ignorantes’. Y cada nuevo día se hace añicos la vida de un montón de seres humanos… Debe ser cosa de esa macro-sinvergonzonería y sus putiferios de altas finazas, no sé… Pos-eso, ¡Votad, votad… malditos!

 

Notas al margen: ¿No os parece extraño pero conocido que justo días antes de los comicios suban espectacularmente los resultados de grandes empresas, bancos, cuotas de empleo, exportaciones y demás índices ‘oficiales’ de la supuesta recuperación económica? Nosotros creemos que lo que va subiendo es caradura en nuestro ‘elenco’ nazional. Cosa que nos plantea otra cuestión de orden: ¿La vergüenza en los políticos tiene fecha de caducidad? ¿Y sus fechorías, y sus robos con mano armada por la milagrosa legislación ad oc, deben seguir evadiendo responsabilidades “por la cara”? Notas que dejamos al margen, por si algún lector tiene a bien considerarlas… Saludos.

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