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Jualián Mollejo. La Verdad.
Domingo, 26 de mayo de 2019

La Región se queda sin diputados en las comarcas

Lo más cerca de la Asamblea Regional que estarán la próxima legislatura algunas comarcas será el singular patio del mismo nombre que existe en el Parlamento. Durante los 36 años que ha cumplido ya la institución que alberga a los representantes del pueblo murciano, siempre tuvo en sus escaños representantes de las principales comarcas, gracias al sistema plasmado en el Estatuto de Autonomía y la Ley Electoral de la Región de Murcia, que dividía el mapa electoral en cinco circunscripciones electorales y repartía entre ellas los 45 diputados a elegir : 1) Lorca y Valle del Guadalentín, donde se elegían siete diputados; 2) Cartagena y Mar Menor, con once parlamentarios; 3) Murcia y su área metropolitana, Vega Media y Valle de Ricote, con veintiún diputados; 4) Noroeste y Río Mula, con cuatro escaños; y 5) Altiplano, donde se elegían dos. Según publicaba ayer el decano de la prensa murciana: La Verdad.

 

Mar Menor, Noroeste y Altiplano tendrían un solo diputado 

 

Esta circunstancia hacía que los partidos tuvieran que presentar candidaturas en cada una de estas circunscripciones y, lógicamente, elegían a candidatos de dichos territorios para intentar captar el voto de sus vecinos.

 

 

Sin embargo, la reforma de la Ley Electoral regional aprobada en julio de 2015 por unanimidad suprimió las cinco circunscripciones y dejó solo una, equivalente al territorio de la Región. Los legisladores pretendían con ello que el sistema electoral ganara en proporcionalidad, pero a costa de asestar un golpe a la representatividad territorial del Parlamento autónomo.

 

Las candidaturas presentadas refuerzan la centralidad política de la capital en perjuicio de los municipios periféricos

 

La capital gana

 

En la pasada legislatura, aún con cinco circunscripciones, el Altiplano contó con dos diputados regionales (uno de Jumilla y otro de Yecla); el Noroeste-Río Mula, con cuatro; el Mar Menor tenía tres; del municipio de Cartagena había ocho; de Lorca, cuatro; y de Murcia, trece, por citar solo algunos puntos de la geografía regional. En total, había diputados con veinte municipios distintos.

 

Con la circunscripción única que se estrenará la próxima legislatura, en cambio, la mayoría de las comarcas perderán protagonismo parlamentario en favor del municipio de Murcia, que refuerza su papel como centro de la política regional.

 

Si el próximo domingo las urnas repitieran el reparto de escaños que fijaba la encuesta electoral publicada por el Cemop el pasado viernes (PP, 13-14 escaños; PSOE, 13-14; Ciudadanos, 8; Vox, 6; y Podemos, 4), la antigua zona del Noroeste y Río Mula se quedaría solo con un diputado, al igual que el Mar Menor y, con suerte, el Altiplano -sería de Yecla y va el número 14 en la lista del PSOE-. Dos plazas fuertes de la política regional, como son Cartagena y Lorca, tambien perderían peso, al pasar de ocho a seis parlamentarios la ciudad portuaria, y de cuatro a tres la capital del Guadalentín.

 

Cartagena, que hasta ahora tenía ocho parlamentarios, bajará a seis, y Lorca pasa de cuatro a tres

 

Por el contrario, se dispara el número de diputados residentes en Murcia en el Parlamento autónomo, al pasar de los trece con que contaba la pasada legislatura a veintiuno en la próxima. Los partidos, liberados de las imposiciones que establecían las cinco circunscripciones, han apostado por candidatos de la capital de la Región, donde se encuentra el mayor número de electores y el 30% de la población regional. Sin embargo, parece que se les ha ido la mano, ya que los 21 diputados radicados en Murcia que saldrían elegidos el domingo representan el 46,6% del total de la Cámara.

 

 

Los grupos parlamentarios que aprobaron la reforma electoral sabían que esto podía pasar y, para contrarrestarlo, alguno de ellos (PP) llegó a plantear incluir en la nueva Ley Electoral un precepto que obligara a los partidos a respetar cierta representatividad comarcal en sus listas, pero dicha propuesta no llegó a fructificar. Ningún partido, ni siquiera el PP, lo ha tenido en cuenta.

 

Lagunas comarcales

 

Entre los catorce parlamentarios populares que podrían salir elegidos el 26-M, según el Cemop, no hay ninguno del Noroeste ni del Altiplano, de Murcia hay cinco, dos de Cartagena y otros dos de Lorca.

 

El PSOE también tiene lagunas comarcales en su candidatura autonómica, ya que en los catorce puestos de salida no figura ningún aspirante a entrar en la Cámara que sea de Lorca ni tampoco del Mar Menor y solo uno de Cartagena, y en cambio aparecen cuatro de Murcia.

 

En el resto de partidos con opciones de ocupar algún escaño en la Asamblea Regional, la diversidad territorial es mucho menor puesto que también son menos los futuros diputados. En Ciudadanos, los ocho parlamentarios que podría obtener serían seis de Murcia y dos de Alcantarilla. Los cuatro de Podemos procederían de Murcia (2), Lorca (1) y Cartagena (1), y los seis de Vox serían de Murcia (4) y Cartagena (2).

 

El politólogo Javier Sierra, en su libro ‘El sistema electoral de la Región de Murcia: regulación, balance (1983-2015) y perspectivas’, sostiene que «el hecho de tener circunscripciones comarcales aseguraba que hubiera una representación de los territorios y a la larga ha fomentado la cohesión territorial».

 

Los diputados elegidos por cada circunscripción se sentían obligados a trasladar al Parlamento las demandas de sus electores y a plantear en los Plenos soluciones a los problemas de sus territorios, una tarea que ahora costará más realizar al no tener ya las comarcas representantes directos en el hemiciclo.

 

Un sistema más plural y proporcional, a costa de la diversidad territorial

 

Con la reducción de cinco a una del número de las circunscripciones, el sistema electoral regional perdió representación territorial, pero ganó en proporcionalidad y pluralidad. Las cinco circunscripciones, unida a la ley D’hondt que se aplica para repartir los escaños entre las candidaturas y el mínimo del 5% de votos para entrar en la Cámara, favorecía a los partidos más votados y hacía que lograr un diputado por el Altiplano costara menos votos que uno por Murcia. Con la circunscripción única, más la rebaja al 3% del umbral mínimo para obtener el primer escaño, se consiguió que el voto de un murciano valga igual al margen de la comarca a la que pertenezca y se favorece a los partidos más pequeños.

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