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Juan Mariano Pérez Abad.
Miércoles, 26 de junio de 2019
Podría tratarse de un intento de cerrar el caso ante la opinión pública con maniobras de manipulación mediática

Alcasser en las Galaxias Netflix: “El Imperio Pederasta Contraataca”

[Img #18016]Inesperadamente y quizás con ocasión de su 25 cumpleaños, Netflix nos sorprende con una serie de 5 capítulos de 1 hora de duración, dedicada al CRIMEN DE LAS NIÑAS DE ALCASSER.

 

Casualmente, el Documental aparece en un momento en el que, simultáneamente, se está intentando ocultar o desmentir todos los grandes CRÍMENES PEDERASTAS de nuestro País que no habían pasado desapercibidos a la opinión públicas: Coincide con la repentina aparición de algunos famosos que se vieron involucrados en el caso BAR ARNY declarándose víctimas inocentes de falsas acusaciones y acoso mediático; Con la precipitada y polémica inclusión de un periodista (Josele Sánchez de La tribuna) que informaba sobre el caso BAR ESPAÑA en una causa penal por calumnias; Y con el cierre por orden judicial de una brillante operación policial contra la red pederasta conocida como CALDO DE POLLO.

 

Lo que todos tenemos en mente sobre aquel horrible crimen pederasta, cometido en la localidad valenciana de Alcasser en 1993, es la idea de que la investigación se cerró precipitadamente, de una forma inadecuada e incompleta, dando la impresión de que se pretendía encubrir a los verdaderos culpables, de los que todos intuíamos que debían ser unos personajes muy poderosos.

 

Lo primero que todos pensamos sobre la nueva serie fue que se estaba tratando de un intento serio de ahondar en esa precisa incógnita. Por eso nuestra profunda decepción al comprobar en esta serie no busca que, por fin, la verdad saliera a la luz y se desvelase la identidad de los verdaderos culpables, ya que ni siquiera se ha planteado escenificar una hipotética reconstrucción de los hechos. Donde fija su atención es en la crítica contra el espectáculo mediático que se generó alrededor de la investigación policial que se estaba realizando en aquellos momentos.

 

Esta producción adquiere así toda la apariencia de una maniobra siniestra para manipular ahora la manipulación mediática que se produjo entonces y hacernos llegar a la conclusión subliminal de que, aquellas teorías sobre la culpabilidad de personajes super-poderosos e inmunes al castigo de la Ley, no eran más que absurdas teorías paranoicas que nos metieron en la cabeza aquellos voraces periodistas sensacionalistas.

 

No les basta con hostigar a los que aún nos interesamos por condenar y combatir la pederastia con su nueva versión de LA CENSURA, camuflada en forma del “ente” llamado MALDITO BULO. Ahora pretenden sofocarnos por completo con la ayuda de este gigante cinematográfico, que busca conseguir endosarnos definitivamente la etiqueta de “CONSPIRANOICOS” a todos los que seguimos empeñados en seguir hablando de Alcasser, Arny, Bar España, Caldo de Pollo y del encubrimiento sistemático de los más horribles crímenes pederastas por parte de los grandes Poderes que dominan nuestro Estado.

 

Si lo consideramos con la más serena racionalidad, tenemos que admitir que un Poder capaz de hacernos callar ante el hecho de que no se haya investigado a fondo semejantes crímenes, debe tener la fuerza suficiente como para hacerse valer ante el Gigante Netflix. Pero también cabe deducir que, a pesar de tener tanto poder, no deben ser tan invencibles porque necesitan realizar grandes inversiones y esfuerzos para mantener a salvo su imagen y ocultarla de la LUZ PÚBLICA.

 

Quizás se trate de vampiros y podamos destruir su Imperio Pederasta combatiendo el contraataque que nos lanzan con la luz de la verdad.

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1 Comentario
Fecha: Miércoles, 26 de junio de 2019 a las 12:24
antonio
Yo creo que el caso de estas niñas está entre la versión de Juan Ignacio Blanco y la versión de Paco Pérez Abellán, es una opinión.
Hay un término que no suele utilizar JIB en su libro ni en sus charlas (mafia), él habla directamente de organización de poder (políticos, policía, etc.), es decir, los que organizan el tinglado son los propios perpetradores, pero nunca habla de que puede haber una organización intermedia dedicada al crimen organizado (extranjera o española), que perfectamente podía estar operando en esa época en Valencia (trata de blancas, fiestas privadas, pederastia, etc., para personas con pasta).
Las mafias son grupos organizados que extorsionan a la policía y a políticos a cambio de dinero o de ofrecerles experiencias que no encontrarían por sí mismos.
En aquel año en Valencia no es de extrañar que existieran estas mafias.
Dichas mafias utilizarían a delincuentes de la zona (Ricart, Anglés, etc.) para captar a chiquillas en una época que estaba de moda hacer dedo para ir a fiestas o discotecas.
Que aparezcan los cuerpos y se dieran todas esas incógnitas y rocambolescas actuaciones, puede deberse a una extorsión de ese grupo mafioso contra alguien importante.

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