Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
José Juan Cano Vera.
Martes, 2 de julio de 2019
CRÓNICA BLANCA DE JOSÉ JUAN CANO VERA

La Crónica Negra, Cultura de las TV

[Img #18058]“ESTAMOS HASTA LOS…RIÑONES DE ESTAS CADENAS DE TELEVISION QUE ARROJAN BASURA EN SUS TELEDIARIOS SALVAJES DE MEDIODIA Y NOCHE, LA NUEVA CULTURA DE UNA DEMOCRACIA INOSTENIBLE QUE ES DEGRADADA, QUE HACE DAÑO A UNA NACION AGOTADA Y VAPULEADA POR UN DILUVIO DE NOTICIAS MACABRAS, SENSACIONALISTAS Y MANIPULADAS POR FALSAS IDEOLOGIAS QUE SIEMBRAN CONFUSIÓN Y HASTA ODIO.”

 

Este comentario saltaba en un debate de radio  FRANCE 1 en el que participaban sociólogos de la Unión Europea. El que alzaba la voz airada era uno de los delegados españoles, catedrático universitario, filósofo y escritor, que explicaba como ANTENA 3 hace unas semanas abría su informativo de noche dando noticia de un herido apuñalado en una calle de Zaragoza. Horario sensible abierto a niños de todas las edades, como pinchar Google para emborracharse  de porno  violento, duro y vehículo para excitar bajas pasiones que pueden terminar en asaltos sexuales en plena calle.

 

Los vomitivos telediarios de las teles privadas, sobretodo, la primera algo menos y  13TV, han llegado a un punto sin retorno porque parece rentable por la audiencia que endosa miles de millones a las empresas, dos de ellas de capital extranjero y máxima audiencia. Este chorro de incultura se ha venido promocionando progresivamente desde hace década y un lustro iniciado en la 5TV con un cúmulo de crónicas negras y espacios abiertos a la cutrez, la provocación y a las agrias tertulias que han arraigado fuertemente, despertando el morbo masivo en la gente. Ni una palabra de análisis de los políticos y sus partidos temerosos de pasar a las LITAS NEGRAS de los medios todos. Personalmente he sido víctima o quizás honor de este castigo muy común en la prensa en general.

 

Las quejas sobre esta basura sembrada han  empezado a irritar a los televidentes. Las cifras de audiencias, comparadas con el último año, indican que han bajado sensiblemente. Naturalmente que un medio debe dar, está obligado a dar información, pero una cosa es servir a los clientes, unos treinta millones de ciudadanos, y otra es la aviesa intencionalidad de manipularnos o desinformándonos hasta el aburrimiento, una conducta sospechosa manejada por impulsos políticos sibilinos y de los grandes negocios, por ejemplo, del sexo, el más sustancioso del mercado del dinero. Y no me someto a ninguna reserva mental, también la ola billonaria de la homosexualidad como espectáculos, shows o fiestas del llamado día del orgullo gay. Y sus selectos barrios o urbanizaciones  exclusivas, magníficas, como en Torremolinos, Ibiza y provincia de Almería.

 

Pero lo que en realidad deseo explicar es que nos estamos o nos están fabricando un mundo del horror, violencia,  paranoia y  amargura, machacando nuestros sentimientos. Ni una jodida sonrisa, y si se ofrece, va cargada de ordinariez, salvo escasas excepciones, como puede ser el HORMIGUERO. El axioma de informar, formar y educar ha sido explosionado  con eficacia demencial, como así mismo se observa en la vida política nacional, regional y local, en la que se vislumbra hasta  dosis de irracionalidad y algo de odio ideológico en detrimento de nuestra democracia, sin que los grandes líderes sean capaces de ponerse de acuerdo para sacar a 46 millones de españ[email protected] del pozo y de las alcantarillas.

 

Vivimos inmersos en un escenario que hemos ido oscureciendo. Los años de la transición, el pueblo y los dirigentes sociales, vivimos una década constructiva al paso alegre de la paz, la solidaridad y la fraternidad. El sonría por favor de aquella década prodigiosa se ha convertido en un rictus  con un mar de dudas y acritud. Hoy sería imposible una segunda edición de los PACTOS DE LA MONCLOA, basta observar los rostros de Pedro Sánchez, Albert Rivera, Pablo Iglesias, Casado, Otegi en TVE, Abascal o Puigdemont,  que nos empuja a salir corriendo a una remota playa de PORTUGAL, un gran ejemplo de país cuerdo que sabe dialogar.

 

No crean que es depresión lo que nos  conduce al colectivo del periodismo crítico y de investigación a formular opiniones tan severas, sino el impulso de informarles que la nación necesita de una catarsis nacional, porque la corrupción es poliédrica aunque la más peligrosa es  la que se indigesta en las instituciones del Estado y en ese mundo, hasta cruel, de los partidos y los sindicatos politizados que funcionan apegados a sus intereses bastardos en los cinco últimos años (en la REGIÓN desde hace dos décadas, veinte años) sin que encontremos, desalentados, el clavo ardiendo donde colocar, en la Moncloa, el mirlo blanco que nos haga volver a la realidad, en la que debe florecer sonrisas de esperanzas y pacífica convivencia humana. Como recitaría Unamuno… “Leer, leer, vivir la vida que otros soñaron, que queden las que quedan, las flores de la pluma, las olas bravías, las humanas creaciones, el poso de la blanca espuma”.

 

Claro, evidente, es que nadie pone un verso  en la vida política española, vemos muchos telediarios.

 

EPÍLOGO. Contagio y oportunismo mediático. La portada de un diario regional, ayer domingo, con titulares preocupantes, nos indican que el oportunismo es un mal innecesario. Lo de alcaldesas contra el machismo, responde a la memez de un feminismo radical que ha  adoptado una estrategia de azotar a los varones españoles  sustentada en mentiras masivas. Sinceramente, no creo que ese despliegue cínico, le haga aumentar la tirada al veterano rotativo. El machismo, existe, pero es minoritario. Como existe la fobia desatada, por impulsos políticos populistas, contra millones de españoles, padres de familia y trabajadores que viven defendiendo sus existencia en el pantanal del día a día. Duele que nos metan en un saco nauseabundo, generalizando sin verdad.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
VegaMediaPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress