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José Juan Cano Vera.
Jueves, 11 de julio de 2019
El hambre es el primero de los conocimientos humanos

Mensaje sin respuesta

[Img #18100]DOMINGO. Cruzo la calle desierta del pueblo vacío. Ni un alma, quizás dos. Cuarenta y tres grados en el desierto. Tres de la tarde para un incendio de la naturaleza a cargo de los pirómanos sociales. Una puerta entornada buscando un soplo de aire que arde. La casa de un pobre con tejado de chapa. Uno de cada tres,  los dos al borde de la pobreza en llamas. O de alquiler a punto de desahucio combustible. Ballesta, alcalde, setenta y cuatro mil euros. El duo podemita que recolecta una coleta y ciento cuarenta mil pavos de la navidad política, Irene y Pablo. Ciento cincuenta y seis mil. Torra, el desertor del Alamo catalán. Y dieciocho mil concejales a las puertas de la iglesia del Estado. Más el millonario pesebre de las mulas y los asnos que nos estrujan en las haciendas de las élites, con sus mensajes sin respuestas indignadas. Trabajamos gratis durante seis meses. Si trabajas de prestado. La ministra socialista declara que es poco, porque ellos son demasiados.
 

Decía que quizas son dos. Ahora entiendo esa expresión solidaria de  romperse el alma. Los suspiros son aire y se van al aire. Esta tarde la tierra reseca y los cielos tormentosos de arena no me sonrien. Hoy lo he visto y me ha mirado el crio. Estaba callado, como inerte, en estupor profundo. Sin lamentos. Tiene los ojos de una negrura africana, incomensurable, como implorando. Eran sus ojos dos fuentes y los de la madre, llamas. Era una mínima criatura de color. Las pupilas fijas. El hambre es el primero de los conocimientos humanos, pero nosotros no oímos el grito desgarrador, ladramos cuando nos llaman a la puerta cerrada a cal y canto. Los hijos y los nietos de los esclavos de Africa. El se ha negado a cerrar los ojos a los cansinos  pasos del blanco consumidor. Y no ha levantado el puño de socorro."Cocó" mi perrita señorona vive mejor, sospecha mi conciencia.Tambien sueña. Bajo la calor, cuando se llevaban a nuestra lideresa en la máquina de motor ha intentado subir su fidelidad a la camilla camino de la esperanza imposible. Nobleza obliga, la que nos falta entre tanto dolor. Caeran las cadenas rotas por la furia de hielo de las miradas que no necesitan suerte, sino justicia.Y rabia soberana.

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