Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Juan Luis Valenzuela/elplural.com
Domingo, 18 de agosto de 2019
Su autor, Manuel Prieto, el “Toulouse-Lautrec español, fue un destacado republicano, afiliado al PCE”

Los orígenes “comunistas y republicanos” del Toro de Osborne, símbolo que hace suyo la derecha

[Img #18229]España es un país donde la apropiación de símbolos, imágenes y banderas, que deberían ser de todos, es muy común. Unas veces por dejación de algunos o falsos pruritos ideológicos y otras, por acaparamiento y exhibición hasta la extenuación de otros, lo cierto es que estos símbolos, como la bandera nacional por ejemplo, se atribuyen ignorantemente a una facción.

 

Hasta 500 toros de Osborne llegaron a existir


Esto que es así en el caso de la enseña nacional visible en correas de relojes, lacitos o pulseras, ocurrió, de otra manera y con otras fórmulas, con el famoso Toro de Osborne presente en multitud de lomas y montículos de la geografía nacional, habitualmente al paso de alguna carretera nacional y visible por los ocupantes de los turismos que por estas circulan. En la actualidad existen 91 toros de Osborne distribuidos por España. Llegaron a existir hasta 500 distribuidos al lado de cientos de carreteras de todo el país,

 

La derecha desde un principio usó esta imagen como representación de lo taurino, de la que denominan la “Fiesta Nacional” con la que determinados sectores de la izquierda no comulgan aunque no sea esa una posición común entre los dirigentes (véase la Vicepresidenta Carmen Calvo o el número dos del PSOE, José Luis Ábalos, muy aficionado e hijo del torero Heliodoro Ábalos, “Carbonerito”). Posteriormente a la imagen del toro de Osborne se le añadió la bandera nacional con lo que la fusión enseña y “fiesta nacional” sirvió y continua sirviendo como icono de la derecha más rancia.



Uso y abuso manipulado del toro


Y es que en muchos casos esa bandera con el toro se convierte en algo racial o de pureza de ideas españolistas al transformar el blasón rojigualda constitucional en un icono propio de estos sectores fuertemente derechistas. Se trata de eso uso anómalo y más ideologizado como es sobreimpreso en la bandera de España como un escudo que sustituye al constitucional. En otros casos la imagen del toro de Osborne se halla en muchos ámbitos de la vida diaria como en pegatinas de las traseras de los coches o en camisetas, gorras, llaveros, ceniceros, postales, azulejos, posavasos, etc…

 

Orígenes comunistas y republicanos del toro


Pero con toda seguridad que los miles y miles “utilizadores” del toro de Osborne como elemento de autoidentificación “nacional” desconocen que sus orígenes, y en definitiva lo más importante, la autoría de la imagen y su dibujo, pertenecen a un relevante pintor, Manuel Prieto, especializado en grandes artísticos carteles, destacado republicano y miembro activo del Partido Comunista de España.


Prieto nació en el gaditano Puerto de Santa María (patria chica de otro gran artista también republicano y comunista, Rafael Alberti) un 12 de junio de 1912 y falleció en Madrid el 5 de mayo de 1991. Originario de una familia muy humilde como lo demuestra que tuvo que vender la bicicleta que le había regalado su abuelo para comprar colores. Gracias a ellos hizo dos exposiciones y con lo que ganó pudo marcharse a vivir a Madrid para seguir trabajando y mantener a su familia.

Familia de Manolo Prieto a su llegada a Madrid

El Toulouse-Lautrec español

 

A Manolo Prieto se le deben un número ingente de ilustraciones de los diarios republicanos Altavoz del Pueblo y El Sol publicados en plena Guerra Civil para animar y alentar a los soldados fieles a la II República y a la población opuesta a los golpistas franquistas. En este fue el director de arte del periódico publicado para las tropas del V Cuerpo del Ejército Republicano. Prieto, dotado de una potente creatividad artística, plasmaba su obra en distintos soportes pero muy especialmente en la cartelería. Para muchos se trataría del “Toulouse-Lautrec español” además de “rojo”.


Prieto recibió condecoraciones del lado republicano por su labor y por haber sido prisionero de guerraSobreviviendo como pudo en la España posguerra y siempre temiendo ser denunciado por su pasado, recibió algunas ayudas de la Cámara de Comercio Alemana que le encargó algunos trabajos. Posteriormente, y dada su valía creativa, la Embajada de Estados Unidos lo contrató durante unos años.

 

En 1954 crea el toro de Osborne


Una agencia de publicidad española puso sus ojos en sus valores profesionales y lo fichó como director de arte y es aquí, en Azor Publicidad, donde crea el diseño y boceto para la valla publicitaria que Osborne deseaba ubicar en las carreteras españolas. Eso fue en 1954 y muchos años después el periodista y ex director adjunto de El País, Lluis Bassets, lo calificaba de la manera siguiente: El toro es la mejor valla publicitaria que existe, el acierto más pleno de todos los tiempos, en lo que se refiere a publicidad exterior.

 

Prolífica carrera


A partir de ahí Manuel tuvo una vida muy prolífica en lo profesional obteniendo más de cuarenta premios, concursos, galardones y reconocimientos de ámbito nacional e internacional. Diseña y crea desde portadas de libros a cartelería de fiestas y eventos taurinos pasando por anuncios de productos de todo tipo y llegando a colaborar con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre como escultor de medallas. Es este último campo donde destacaría enormemente al convertirse en escultor de medallas. Manolo Prieto es uno los diseñadores más destacados de la medalla española del siglo XX.


Su pasado comunista y republicano unido a la sombra que los toros de Osborne alcanzaron, hicieron que Manuel no fuera reconocido por el inmenso trabajo de gran diseñador gráfico que fue y por la obra numerosas que realizó. Para calificar su trabajo vale esta frase que el mismo pronunció: “Toda obra de arte que se expone, debe ser juzgada bien o mal, por lo que tenga de buena o de mala y sólo a ella le corresponde su defensa”.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
VegaMediaPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress