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José María Quevedo.
Martes, 27 de agosto de 2019
sin embargo la vemos como necesitada de más medios, de algunas reformas, de falta de personal

Medicina paliativa: la joya de Murcia

[Img #18288]La mala fortuna, la peor para un ser humano es caer en el tormento de una enfermedad de fatal desenlace y en penosas circunstancias, y crónica, durante un periodo largo de tiempo, que el cáncer, por ejemplo, va rasgando trozos del alma de un ser que amas poderosamente, cuando crees saber, en contra de la teoría de la eternidad, no vas a volver a encontrarlo en otro mundo oscuro, que ni siquiera Lázaro pudo explicar tras su resurrección evangélica, ni los otros dos que volvió a la vida el profeta Jesús de Nazaret, en el que creo, hasta San Pablo, pero no hasta nuestros tumultuosos días. En  esos horrendos días de una fase terminar, coma o estado  crítico que padecen los cuidadores, y embargados por la soledad cuando no existe apoyo familiar en miles de casos en un mundo cada vez más egoísta y hedonista fruto de la guerra sin  cuartel de ideologías fraudulentas contra una sociedad que secularmente preservó la unidad familiar como un alto valor, como ha quedado demostrado en la reciente crisis económica y social. Ideologías epidémicas de contenido  político radical y corte material.

 

Cuando estos enfermos viven bordeando las sombras de la muerte, sin soluciones ni mucho menos una eutanasia sedante para todos, se pone en marcha la MEDICINA PALIATIVA, equipos médicos de probada profesionalidad, apoyo sicológico, farmacológico y humano que hacen un trabajo difícil, complicado y en circunstancias penosas para todos los que se mueven en el hogar o en los hospitales.

 

A mí me ha tocado pechar con una prueba terrible, la de un cáncer en fase terminar derivando a coma, pero gracias a un equipo ejemplar de la sanidad pública murciana, estamos llevando  el trance no con menos dolor, pero sí con más serenidad, de la mano de la oncóloga María José García y sus enfermeras Teresa y Conchita, así como de la coordinadora doctora de cabecera. Un equipo de cordura y sensibilidad que nos rebaja la ansiedad y momentos de angustia en esas noches largas de un verano que nos quema la paciencia y brota el insomnio.

 

LA  MEDICINA PALIATIVA de la Región, al menos la que hemos conocido desde hace dos meses sin embargo la vemos como necesitada de más medios, de algunas reformas, de falta de personal y potenciar su imagen pública y publicada al objeto de llegar a un mayor conocimiento de sus resultados y de su enorme utilidad, ellos que no están blindados contra la amargura y el dolor, sino  que sienten y se sienten solidarios con los pacientes y sus cuidadores, familia o contratados, estos últimos necesitados de formación básica, inmersos en un oficio no del todo adecuado, porque los caros e integrados en negocio, tienen precios disparatados inasumibles para economías débiles. LA FALTA DE RESIDENCIAS Y GERIÁTRICOS ES UN PROBLEMA CRUDO, IGNORADO Y  DESBORDADO EN LA REGIÓN, más de siete mil mayores, la mayoría enfermos crónicos o de larga duración permanecen haciendo cola famélica, cruel, que debiera avergonzar a las autoridades estatales, regionales y  municipales, más dedicados a obras de relumbrón mediático que al pragmatismo social, o subiéndose sueldos de estrellas de cine o construyendo obras de ciencia-ficción que dan asco porque repugnan y ofenden nuestras sensibilidades más profundas.

 

En fin, que seguimos en estado de guerra permanente contra quienes no tienen como prioridad fundamental una sanidad de mayor  calado ejemplar, como el del agua, que no apaga el fuego del incendio de la Murcia verde y de secano, y la de consumo, imbuidos todos los gobiernos en programas y planes en luchas civiles entre comunidades autónomas, incluso entre las mismas de idéntico color. Ni se duchan, ni se lavan ni tienen puta idea de que nos espera a todos los españoles si no damos con un Plan Hidrológico Nacional para siglos, como la necesidad de que la SANIDAD sea competencia estatal, y no esa red tupida de disparates coordinados por la incompetencia de los partidos.

 

DARDO: No en vano todas las civilizaciones que en el mundo han sido, han nacido de una cultura y unos principios humanistas, y  se han diluido cuando la cultura que les brindaba o le han brindado sustento axiológico se marchitan. El empeño de la vieja Europa y sus herederos de sostenerse sobre el sofisma ideológico, convirtiendo la Democracia   en idolatría sustitutoria, para terminar en  un  vacio  ético, una sutil corrupción que golpea la civilización occidental desde el nacimiento abrupto del  marxismo, el fascismo, el capitalismo salvaje y el relativismo populista. Ya es un peligro cuando se tumban valores humanos.

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