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Juan Eladio Palmis.
Lunes, 2 de septiembre de 2019
“Militante con carné de un partido centenario español, que en sus origines fue de izquierdas”.

Si Financias un ‘Sociata’, Llevas Mucho Adelantado

[Img #18299]Cuando se escribe “sociata”, en la moderna acepción del próximo diccionario, que ante la desaparición de la insigne María Moliner nos lo confeccionarán los Usa porque nuestros reales académicos están siempre muy ocupados, la terminación ata, el sufijo de la citada palabra, más o menos vendrá a decir: “Militante con carné de un partido centenario español, que en sus origines fue de izquierdas”.

 

Y el citado sociata, nada tendrá que ver; será totalmente diferente al socialista sin carné, al que siente la ideología socialista; porque ya estamos viviendo dentro de la tremenda paradoja que si realmente existiera un dios, en el único lugar de todo el mundo que no lo encontrarías sería entre los lujos de una catedral o un palacio episcopal, y a un hombre socialista progresista, militando en un partido al servicio decidido de la derechona más casposa y retrógrada que han conocido los tiempos: la hipócrita actual.

 

Y no es porque todavía de rubor; algunos sentimos vergüenza que la falta de dignidad política, de coherencia como gentes que pregonan y dicen ser de izquierdas, se presten tan vergonzosamente a obedecer tan imprudentemente los mandatos de uno de sus financieros, y reconocieran e hicieran razón de estado a una sucia “jugada petrolera yanqui”, dejando fuera de nuestras relaciones de amistad y cooperación a un país hermano como lo es Venezuela por mandato vergonzoso de alguno de sus financieros como partido, dejando a nuestro país en la actualidad en una situación diplomática que nunca por nunca, de tan irregular y barriobajera resulta, que no existe parangón histórico al respecto.

 

La salida del partido en tropel de mucha gente; el silencio de muchos socialistas que siente rubor; y ya no hablar de los que por sentir la ideología se toparon muy pronto con su muerte provocada y adelanta por un sistema, que ahora los de carné, alegando nuevos tiempos, dicen, para justificar su cobardía política, su hipoteca ante el sistema, que pelillos a la mar y que su lugar en el sucio jergón político actual es acostado al lado de la derechona o, lo que es lo mismo, el neoliberalismo cristiano capitalista, deja a cada cual en su lugar correspondiente, y a los sociatas al servicio declarado de sus financieros, mientras continuamente le piden perdón a las siglas derechonas por meterse en terreno de su plena competencia: El Mangoneo Español.

 

Los breves pero poderosos en lo económico caciques cartageneros, siguiendo como con una maldita tradición, ninguno de los cuales siente nunca ni un céntimo de desinterés en devolvérselo graciosamente a la ciudad que han ordeñado y sigue ordeñando sin piedad ni dolor alguno, saben perfectamente que su mejor inversión está en hacerla en el campo de los citados sociatas, porque la derechona, en una ciudad donde nadie se siente obrero ni jornalero y el barrigueo llega a las urnas convertido de tal forma que las fuerzas del pio pio pueden alzarse sin problemas con el poder, esas son de la casa. Y como los sociatas entran por la misma puerta de la derechona cantando la Internacional, al son de cualquier financiación unida a la apariencia, es con ellos los que hay que aplicar los créditos de corta y muy rentable amortización.

 

En la Cortijá murciana se puede observar todo lo expuesto con plena claridad. Y el hecho, la arista, de que por su exquisita magnanimidad dejen todavía que algunos macacos (como servidor) podamos opinar, en la “consejería” (lugar donde se reúnen los “consejeros financieros”) donde reparten la financiación, es simple y llanamente para poder exhibir, dentro de la hipocresía del sistema, que existe la pluralidad, lo mismico que para cultura, la cabra, la escalera y la trompeta es más efectiva y popular que un orquesta regional.

 

En la sabiduría de que se viven tiempos de inmunidad total, y porque hay una postura de credibilidad tomada en las gentes, de que el reventón social no les alcanzará.

 

Salud y Felicidad.

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