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José Juan Cano Vera.
Lunes, 7 de octubre de 2019
la opinión de cabecera/josé juan cano vera

Me llamo José Juan Cano Vera, y hoy me han golpeado el corazón y el alma, si existe

[Img #18415]Escribo con pena, un periodista modesto de provincias, un analista apegado a la realidad de los pueblos vaciados. Me llamo José Juan Cano Vera, y hoy me han  golpeado el corazón y el alma, si existe. Estaba pronosticado, ve veía venir la tormenta, el diluvio de inventivas, la riada contenida del rencor primero, mañana puede que el odio. Ayer noche, atento, con algo de miedo, seguí  la buena película de Amenábar “MIENTRAS DURE LA GUERRA”, con una genial interpretación de la figura insigne de Miguel de Unamuno el filósofo atrapado por dos bandos en guerra incivil, salvaje y ya casi eterna después de ochenta años de su final. En el filme hay dos frases que han reventado el nido de los escorpiones. Cuando el ex rector de la Universidad de Salamanca explica airado “SI MATAN TODOS, ESTOS Y LOS OTROS”, y en una escena final la mujer de Franco explica a don Miguel que su esposo lo que  desea es que en España reine la paz, dinamitado el diálogo. Dos escenas que han incendiado a media España, la de hoy, la intransigente, la contradictoria, la goyesca, la machadiana, la maniqueísta, la que discute y no habla, la de las tertulias analfabetas e historiadores mercenarios.

 

Ayer, también, ABASCAL, el jefe de VOX, en campaña electoral, se disparó acusando a los socialistas de que ellos en la guerra fratricida también mataron a miles de españoles, decenas de miles mano a mano con los comunistas disfrazados a la fecha de hoy de populistas, más la mano negra del separatismo resurgido y financiado por naciones gobernadas por tiranos, dictadores y reyes medievales.

 

Ya estamos en la España vaciada. Desde el fallecimiento del dictador hemos ido acumulando salvajadas a un lado y otro de las trincheras atacadas por la caballería blindada del Estado de las Autonomías sembradas de miles de millones robados, de los pueblos gobernados por gente capaz de pactar por su futuro pero no por el de ciudadanía. Tenemos un ejemplo cercano, aquí al lado.

 

Desde que Adolfo Suárez necesitó el apoyo del nacionalismo mea  pilas y los separatistas mafiosos con sus espías, la marcha hacia el conflicto de dinamitar la unidad del país ha sido el único camino empleado por TODOS LOS PRESIDENTES DE GOBIERNO Y SUS PARTIDOS para comer trozos podridos de poder que luego han repartido en sus pesebres de lujo, y las piltrafas se echaban a las fieras del pueblo en el circo del tajo, el paro y los sueldos miserables del pensionista muriendo de hambre y de la brutal soledad.

 

Todo este escabroso e insolidario espectáculo dio paso a las hordas populistas de Podemos sin programas de construcción, sino ideas de destrucción, desde la izquierda democrática a la derecha degenerada. Llegaron los golpes de estado, que han sido más de dos y en el momento electoral más tenso, Pedro SÁNCHEZ resucita al general Franco en medio de una polémica internacional que estimula al franquismo sociológico refugiado a la derecha del partido popular, de ciudadanos e incluso en el socialismo amargado que sufrió un severo castigo antes, en y después del enfrentamiento armado, y que durante la Transición modélica ofreció la mano al adversario junto a los  eurocomunistas de Santiago Carrillo, uno de promotores de la matanza de  PARACUELLOS DEL JARAMA, siete mil trescientos veinte. Más o menos el mismo número de los asesinados en la plaza de toros de Badajoz por órdenes del coronel Yagüe.

 

Todos nos creímos a pies juntillas que la declaración de un pacto para la paz y la reconciliación nacional propuesto y aceptado por un gobierno socialista, daba fin a dos siglos de quemar a España y a los españoles en la hoguera de las armas, las violencias y la injusticia social en un país que presumía de ser cristiano. Ni nuestros santos llegaron a un acuerdo, desde la iglesia postinera.

 

Parece que es una mentira monumental, hoy se ha deshecho aquel encanto que nos llegó cuando repicaban las campañas tocando a fiesta nacional y  a una paz que pedíamos fuera eterna. No. Nos preguntamos millones de ciudadanos y ciudadanas ¿por qué doblan las campanas, rememorando a  Hemingway, por qué los pueblos vaciados de mentes útiles han vaciado a la democracia de buenos políticos? Si tocan las campanas de las televisiones analfabetas, y de los hogares ateridos,  abatidos por un huracán hostil que han traído legiones de corruptos, vagos, maleantes, golpistas, terroristas de la palabra y los titulares broncos y extremistas que invitan a resaltar la memoria histórica escrita con renglones torcidos, politizados aviesamente con el afán de volver sobre las armas de fuego o de la ira, que descubrió la dinamita colocada en los cementerios , en las cunetas o en una pared chorreando sangre viva.

 

Es la España vaciada de bolsillos vacíos, de corazones casi llenos de rabia porque nos han deslomado y desalmado, robando esperanzas e ilusiones, como un canto a una España libre e igual para todos, aunque las manadas siguen en el silencio de los pueblos fantasmagóricos aunque nos regalen los oídos los medios y los mitineros que vaticina un resurgimiento, pero vaciado de vida humana, llenos de combustible salidos de los surtidores de los sistemas.  en guerra a muerte, incluso los religiosos que se marchitan paso a paso. O se cargan la naturaleza haciendo muertos, como este Mar  Menor en plena agonía que tratan de salvar los herederos de Valcárcel. O él mismo haciendo esa magia que nos ha situado al final del tren autonómico a caballo del maravilloso eslogan del AGUA PARA TODOS.

 

No, nos mienten. España ha vaciado nuevamente a la nueva democracia. No me atrevo a escribir que habrá una tercera oportunidad, me asaltan mil dudas a pesar  de que esta nación es indestructible no obstante los políticos que nos han arruinado con el brío de los locos místicos, algunos  creyendo que asaltarían los cielos. -No saben, ignorantes, que el cielo lo tenemos vaciado-

 

Abascal ha abierto otro frente, estaba cantado, nos desafiamos en duelos políticos y se hace sangre. Tendremos que rogar a san Judas Tadeo, patrón de las causas imposibles que obre un milagro, como en años de Jesús, ahora no lo veo ni se espera.-Es cuando llega a mi memoria acribillada los versos de Juan Ramón Jiménez, como una pesadilla:

 

—TIEMBLAN las tristes estrellas…

! qué misterio tiene el claro

de luna en este parque

vaciado, mudo, frio, solitario.!!

Y en un rincón de penumbra

y pesadilla, un madre enlutada

mira una luciérnaga

que en la hidra

se apaga, España.

 

EPÍLOGO.- MI OBSESIÓN ES NO ECHAR GASOLINA AL FUEGO DE CATALUÑA, ha declarado el bueno buenista Pedro Sánchez a la prensa, la misma salida cínica que nos ha llevado a cuatro elecciones en cuatro años. El tonto de mi pueblo, al que he leído la histórica frase, me ha comentado con la inteligencia de un habitante de un pueblo vaciado: PUES QUE LE ECHE MUCHA AGUA O NOS QUEMAN A TODOS LOS ESPAÑOLES. Oído en la calle.

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