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Jesús de Las Heras.
Lunes, 21 de octubre de 2019

¿Qué pasa con Woody?

[Img #18470]Es una vergüenza que La Tierra de los Libres, según su himno nacional, ahora se haya convertido en La Tierra de la Inquisición.

 

En febrero de 1950 el senador Joseph Raymond MacCarthy comenzó su célebre “caza de brujas” entre los funcionarios del gobierno (que después se ampliaría a otros campos) bajo la acusacion de ser comunistas o simpatizantes del comunismo. Se ha condenado con rigar esa actividad después porque nunca se pudo probar ni un solo caso, y también porque a pesar de no ser un delito ser comunista, la carrera de muchos, principalmente artistas y comerciantes que vivían de la venta de sus mercancías, se arruinó totalmente.

 

Igual ocurre ahora en Estados Unidos y, desgraciadamente, también en otros países cuya falta de identidad copia los caprichos del Imperio. Pero la gran diferencia es que MacCarthy organizó procedimientos públicos en los que los acusados se podían defender antes de recibir sentencia. Pero ahora es suficiente que te acusen en un medio de masas, como la televisión, periódicos y demás, para que el (más a menudo que la) acusado sufra una sentencia y un castigo. Hoy ya no existe la Presunción de Inocencia, porque cada idiota se siente suficiente capacitado para juzgar tras oír sólo a una parte, la acusatoria. Pero hay que oír a las dos partes y considerar la validez de las pruebas antes de decidir si hay culpa, en caso de que uno sea competente para juzgar, que esa es otra. Pero si las pruebas no son suficientes, el acusado queda sin culpa.

 

Hace unos meses se acusó a Kevin Spacey de acoso sexual, y sólo esa acusación fue suficiente para terminar su participación en una famosa serie de televisión, “House of Cards” (Castillo de naipes, en español) y otros proyectos cinematográficos. Al parecer su carrera cinematográfica ya ha terminado, y los culpables de esa falsa acusación no recibirán castigo alguno, porque la Corrección Política protege a los suyos igual que en los días de la Inquisición los testigos, falsos o no, y acusadores quedaban protegidos por el procedimiento judicial mismo. Por eso no son pocos cuyos los que se ven animados por sus deseos de justicia a dejar de ver esa serie de televisión, pues hay otras que no las hacen los fascistas de la Corrección Política. Por cierto, Kevin Spacey ha sido declarado inocente por el tribunal profesional que lo ha juzgado.

 

[Img #18471]Algo parecido ocurre en el caso de Woody Allen, el famoso director de cine que tanto nos ha hecho reír con sus brillantes películas. Ya se puede ver en Murcia y en el resto de Europa su última película, “Día de lluvia en Nueva York”, a los dos años de haberla terminado, pero no se verá en EEUU porque la moderna Inquisición, la Corrección Política, ya le ha condenado al ostracismo porque se le ha acusado de conducta incorrecta con niñas.

 

Es muy dañino que la sociedad reaccione así porque se quiere ser buenista. Los buenistas por lo visto han llegado lo suficientemente alto en la escala social para dictar lo que es bueno y malo. Y no es algo malo el acoso, sino la simple acusación de acoso, independientemente de si es falsa o no. Estos buenistas descerebrados dicen que no se trata de que no sea culpable, sino de que no se ha podido probar su culpabilidad. Y la gente sigue esa consideración igual que los alemanes siguieron los argumentos de Hitler contra los judíos, en modo oveja y adepto.

 

Por suerte aún quedan personas justas e inteligentes que no se esclavizan a los eslóganes culpabilizadores. En el siglo pasado hubo gente inteligente, como Einstein, que abandonó Alemania porque no era sano vivir allí, donde no se opina, sino el estado opina por uno, y hoy también quedan sabios que denuncian esas persecuciones injustas. Ese es el verdadero acoso: perseguir a los inocentes.

 

[Img #18472]Pero,a demás, me atrevo a preguntar: ¿y qué? Se puede ser un criminal y producir una obra de arte excelente. En el caso de Woody Allen, al igual que en el de Spacey, los tribunales han dictaminado que son inocentes. Pero a esta sociedad torpe le da vergüenza confesar que se ha equivocado, y no sólo a la sociedad, sino a todos los acusadores. Nunca piden perdón, y no se exige que paguen los daños causados por sus fechorías. Es urgente que venga una ley que castigue el daño causado por los acusadores insensatos.

 

Volviendo a “Día de lluvia en Nueva York”, los actores han devuelto el dinero que recibieron por participar en la película, creo, y boicotearon su estreno, que llegó dos años después y que aún sigue sin estrenarse ene EEUU. Quizá se sintieron obligados a hacer eso por el escándalo a propósito del director. Pero sólo han demostrado que no son ciudadanos honestos y dignos de fiar.

 

Ayer vi la película. La recomiendo ver porque es muy divertida y te ríes un rato, pero tiene mucho fondo. Y hay otros críticos, como Fernando Trueba, que dicen que es una de las mejores películas de este director.

 

https://www.elmundo.es/cultura/laesferadepapel/2019/10/13/5d9df6bc21efa0d3688b461a.html

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