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Juan Eladio Palmis.
Domingo, 29 de julio de 2012

Hospital Santa Lucía, un canto al papel, al plástico, y a los píos negocios

[Img #3624]Na, que el viejo corazón se quería tomar unas vacaciones. Menos mal que los funcionarios de la medicina, a los que odia el sistema (Rajoy, Opus, Clero, si no tienen número de orden en las tres sectas y confesor particular), lo impidieron con su exquisita ciencia, su saber hacer, y un cuarto y mitad de una simpatía arrolladora que va mucho más de lo que podría ser su obligación de estar cara a la enfermedad y al deterioro humano.

Pero su nuevo centro de trabajo, abierto en la mafiosa Cartagena, donde ancho es el camino para las gentes del opus, su apertura está programada para cerrar tres hospitales al objeto de que cuando el dicho de Santa Lucía se colapse, los píos  empresarios del grupico de director espiritual, puedan abrir las camas en sus centros privados y cobrarle a la SS dos cáscaras por paciente y sin arriesgar nada.

Porque el sistema, el complot de los píos empresarios españoles y cartageneros, orgullo del mundo mundial por su ingenio en inversiones de I+D+D (Ingresos más Derechos Diocesanos), ya está en marcha y funcionando; que da gusto como recaudan leuros los hijicos día que pasa; eso si, para ahorrarle dinero a la SS. (santicos míos), el grupo de la “cortijá”, borrachos de opus y agua bendita, quitaron las cocinas del hospital y, mediante la venta de rancho etiquetado (algo en lo que fallaron los sargentos de cocina de antaño porque al rancho deberían de haberlo llamado menú), a todos los españoles nos cuesta el doble o el triple, y alimentando mal, a los enfermos, a los que estos píos empresario los consideran fuente de negocio y nada mas.

Pero con tanta iniciativa empresarial se les ha escapado una: Almacenar y comprar sogas de cáñamo para usar en la horca, cuando algún día, no se cuando, vuelva o se instaure (me da igual) la lógica justa en el país que ahora es de ellos, y pase el país a ser de todos, y aquellos que han consentido que se construya un hospital de plástico y papel (que ya se está bufando por todas partes) sean ahorcados como escarmiento. Sin necesidad de juicio; simplemente dándose una vuelta por el centro hospitalario.

Y llevamos mucha razón aquellos que decimos que el Olonés, o el fiero Pata de Palo, piratas de prestigio, tienen que estar agitándose en su tumba, porque tanta borrasca, tanto golpe de mar, tanto ron de garrafa, cuando en la cortijá murciana, con un buen traje, a bordo de un coche oficial se pueden lograr botines de fabula y cautivos para ultrajarlos cuanto se quiera.

Salud y Felicidad.

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1 Comentario
Fecha: Domingo, 29 de julio de 2012 a las 16:22
María Ángeles
Buenas tardes. No creo que usted sea periodista porque NO HA CONTRASTADO y todo su escrito es injurioso y falta a la verdad.¡Qué pena que siembre la duda con esas falsedades y faltas de respeto a unas personas decentes!...

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