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Juan Eladio Palmis.
Domingo, 2 de septiembre de 2012

Ingredientes y caducidad

[Img #3719]Ciertas profesiones liberales, tales como médicos, abogados y un largo etcétera,  deberían exhibir junto a sus titulaciones, los ingredientes de las mismas. Y del mismo modo que sabemos que una bola de queso lleva tanto de patata y sucedáneos, con una ley reguladora de ingredientes de profesionales, podríamos saber si la titulación del profesional del que estamos en sus manos, ha sido obtenida vía principalmente a los euros, caso de la enseñanza llamada católica, o, por el contrario, viene de las universidades públicas, donde puede haber lo suyo, pero nunca el descaro de los colegios católicos que los han habilitado para que den títulos universitarios a cambio de dinero y de servicios a prestar en el futuro a las sectas o mafias sociales de las llamadas de gentes decentes.

La habilitación de titulados superiores en el campo de la enseñanza, visto lo de la cortijá murciana, se ve que es el mejor negocio del mundo, no solo por aquello que sacará promociones con un alto porcentaje de titulados con orejeras, sino que permite que como el dinero lo puede con todo o casi todo, los dueños del comercio expendedor de títulos, no tengan, si no tienen gana, de molestarse ni en bajarse la cremallera, porque a cientos habrá manos pelotilleras de políticos y funcionarios para, sonrisa en ristra, hacerlo, con sumo cuidado para no dañar al amo y señor.

Como estamos hablando de cosas muy serias y que inciden muy directamente en la sociedad, no solo en el caso específico de los médicos y letrados camino de la jurisprudencia, una placa con los ingredientes dirá a los ciudadanos con qué tipo de profesional se está jugando su suerte o mala suerte. Porque nunca será lo mismo, digan los comeostias lo que digan, un profesional formado en la enseñanza pública, que aquel que a base de euros y tragarse viacrucis obtiene unas notas finales que le permiten ejercer profesiones donde la formación y la independencia es básica.

 En Filipinas, por poner un ejemplo claro y transparente, los siglos de injerencia española, dejo a los nativos en la “a y la o”, porque toda la enseñanza radicaba en poder del clero, y fue cien por cien católica apostólica. Y el porcentaje de ella que llevamos a cuestas en España, especialmente en la cortijá murciana se nota, ¡¡joder que si se nota!! Salud y Felicidad.

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