Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Juan Eladio Palmis.
Jueves, 20 de septiembre de 2012

Otra de Caperucita

[Img #3840]Porque el lobo está ahí. Y, curiosa y desgraciadamente, es el peor lobo que tenemos mordiéndolo todo, excepto lo clerical que lo lame. Y si ahora escribo que ese lobo son nuestros políticos, que, lógicamente no son nuestros, sino que son de ellos solamente, de sus bolsillos, todo el mundo sabe de qué va este estúpido cuento que ya tenía que haber acabado hace muchos meses o años.

Pero hoy toca hablar de Caperucita, del bosque, de su cesta con la merienda. Y de como cuando en plena canción del arriba España, el mundo del clero-franquismo, que no es que esté a disgusto con el empobrecimiento de España, sino que lo que les jode es que ellos son meros títeres, meros “correveyhaz”; Y eso, la historia lo sabe, los saca de sus casillas, porque la derechona sin que produzcan miedo, no es derechona. Y como consecuencia de su arrinconamiento social, puede pasar tranquilamente Caperucita por el bosque llevando la merienda a los privilegiados y ellos la tienen que dejan pasar porque se lo ordenan desde Berlín, al que para disimular, llaman Europa.

Aquí nadie dimite. Aquí solo se da un paso atrás para ver mejor la espalda de los que quieren ir delante. Aquí nunca termina el cuento de Caperucita y cuando el lobo se hace viejo, lo sustituyen por otro que tenga los dientes más afilados.

Dicen los viejos del lugar, los que estamos cansados de cuentos, de cestas y de lobos, que como nos toquen la pensión tal y en la cuantía que lo tienen pensado en Berlín, a muchos de nosotros nos van a tener que alimentar en prisión a costa de Berlín, porque una vez perdidos, el río es lo que más refresca.

Y el río de sinvergüenzas, a pesar de la escasez de lluvias, no ha entrado en estiaje. Al contrario. Salud y Felicidad.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
1 Comentario
Fecha: Jueves, 20 de septiembre de 2012 a las 13:46
-
El día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Gabriel García Márquez

VegaMediaPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress