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Peter Magnus.
Domingo, 3 de febrero de 2013

A fuerza de decibelios, se hacen los oídos al “ruido”

[Img #4576]Cada día me cuesta más aceptar lo que se nos está vendiendo diariamente en todos, o casi todos, los medios de comunicación, esto no es más que uno y otro escándalo de malversación de fondos públicos, estafas, y enriquecimientos de algunos políticos, duques, o incluso reyes. Cuando no son los tesoreros de partidos políticos, tales como PP, últimamente en la palestra de los casos de corrupción, (ver caso Bárcenas: http://politica.elpais.com/politica/2013/01/30/actualidad/1359504451_631939.html ) son los del PSOE, u otros partidos como en Cataluña los de la saga Pujol y Mas, o como es el caso del duque de Palma el señor Urdangarin: http://www.elplural.com/2013/01/29/la-casa-real-conocia-las-irregularidades-de-urdangarin-desde-2005/ esto a fuerza de repetirse hace un efecto bastante negativo en la población, uno o varios efectos que podríamos enumerar de la manera siguiente:

Primero la gente se hastía de la política y deja de participar en ella, o al menos de hacer algo para que las cosas cambien. Y se crea con ello un clima donde la apatía está avalada por el descontento y la impotencia que muchos ciudadanos sienten ante estos casos de corrupción y desmanes que cometen algunos políticos –que no todos son delincuentes-, porque ven cómo la ley está hecha para salvaguardarles las espaldas a los corruptos y para condenar a los pobres que lo único que piden es justicia.

En segundo lugar podemos decir que a fuerza de repetir una mentira se convierte en verdad, en este caso a fuerza de repetir hasta la saciedad tantos casos de corrupción los ciudadanos puede que hagan oídos sordos, o simplemente asuman que en este país, y en todos los del globo todo está permitido, sobre todo el pelotazo, la estafa, los chanchullos, el enriquecimiento a costa de engañar a los prójimos, la mentira, la falsedad de documentos, el cinismo con el que se comportan, no solo los corruptos, sino quienes les amparan y defienden, como es en la mayoría de los casos.

Si se trata de la policía, unos se cubren las espaldas de los otros, y al final quien se queda sin ojo y sin compensación es un inocente (ver caso de pérdida de ojo por bola de goma lanzada por la policía: http://www.catalunyapress.cat/es/notices/2012/11/-caras-conocidas-se-unen-a-la-campana-ojo-con-tu-ojo-de-la-asociacion-stop-pelotas-de-goma-71283.php ), o el caso de la muerte de  Íñigo Cabacas: http://www.publico.es/espana/428820/fallece-el-joven-herido-en-los-incidentes-tras-el-athletic-schalke  producida por disparos de estas bolas de goma. O el caso de los  Mossos d'Esquadra que fueron condenados por malos tratos y más tarde indultados; y así estos colectivos que forman parte del entramado del poder, donde la corrupción campa a sus anchas, se cubren las espaldas unos a otros cambiando la ley y haciendo una a la medida de sus circunstancias para quedar, en todo momento, exentos de condena alguna y hacer lo que bien les parezca para enriquecerse o enriquecer a aquellos fieles seguidores de estos.

Un entramado difícil de destruir pero no imposible si los ciudadanos se movilizaran en pos de un verdadera democracia, que como todos sabemos es la soberanía del pueblo, por tanto es el pueblo el que asume el poder sin caer en la demagogia, que como ya sabemos no es otra cosa que la tiranía de la plebe, o lo que es lo mismo: la ambición de dominio por parte del pueblo. El pueblo debe erigirse en soberano y sentir el orgullo que esta soberanía le ofrece y luchar para que la democracia sea real y no lo que es actualmente: la máscara que los ricos exhiben para confundirnos con el fin de que no veamos que la forma de gobierno que impera en el mundo occidental no es otra que la plutocracia, que como se ha dicho no es otra cosa que el gobierno ejercido por ricos, por tanto al ser así este tipo de gobierno, siempre, desde que la historia lo constata, perjudica a las clases más pobres.

¿No es la lucha de clases la que debe conseguir acabar con la tiranía que ejercen los plutócratas contra el propio pueblo que los sustenta?

No debe olvidar el pueblo que no son esos plutócratas los que le hacen un favor concediéndole este o aquél derecho, no, sino que es el pueblo el que les permite a ellos estar en la posición que están, por tanto ¿es el pueblo cómplice de la corrupción existente?

Bajo mi punto de vista sí, y como se ha dicho que a fuerza de repetir en los medios de comunicación esos mensajes de corrupción y de latrocinio llevados a cabo por los gerifaltes del poder plutócrata, el pueblo, se hace al ruido y no actúa para que esto deje de ocurrir, sino que él mismo se va convirtiendo poco a poco en corrupto. Por tanto, estamos ante una situación muy peligrosa, porque si todo vale, y lo que impera es la anarquía capitalista consumista y el pueblo se corrompe de ese modo que lo está haciendo, aquí no quedará títere con cabeza, porque en lugar de unirse el pueblo se desune en esa batalla campal que cada día lleva a cabo para sobrevivir sin percatarse apenas de que ha caído en las afiladas garras de la plutocracia que no dudará en acabar con él cuando el interés económico lo estime oportuno, y aquí podríamos volver a remitirnos a la historia y a los genocidios perpetrados desde hace siglos, todos ellos con un único, y para mí, perverso, fin: conseguir el poder y el control de los recursos económicos sin pensar en el ser humano. Hay personas que tratan mejor a sus perros que a las personas, con esto queda dicho que a fuerza de decibelios se hacen los oídos al ruido.

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