Martes, 17 de abril de 2012

El modelo está colapsado

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José María Hernández.

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Esta civilización que conocemos y que ha durado unos cuantos siglos, ya no da más de sí. Está totalmente exhausta. Hemos ido avanzando, siempre, en la dirección equivocada. Tras la caída del imperio romano –civilización muy avanzada- atravesamos la larga y oscura Edad Media donde se retrocedió en todos los campos del conocimiento humano. Alcanzamos el Renacimiento volviendo nuestras miradas y ansias de saber a los clásicos y llegado el final del siglo XIX, la revolución industrial nos embaucó a todos en una carrera desenfrenada. A cada paso, esta civilización perdía dosis de Humanidad.  En todos estos períodos de nuestra historia como civilización siempre hay un denominador común: El EMBUDO…

 

…¿Quién no conoce la Ley del embudo? ¿Quién no la ha sufrido? Como muy bien dice Vicenç Navarro las poblaciones siempre se dividen en el 10% que acapara la mayor parte de las rentas y en el 90% que ha de conformarse con vivir la falta de ellas. Lo ancho para ese 10% y lo estrecho para la mayoría de los habitantes de este aún maravilloso planeta. Así se podría resumir esta Ley no escrita en ninguna de las Constituciones existentes. Unos pocos ricos, la mayoría pobre. Los listos y los tontos.

 

Este ha sido y es nuestro mundo. Una lucha cruenta y sanguinaria de siglos y siglos para que sólo unos pocos vivan a cuerpo de rey. Además, se nos educa en ello para que no pongamos en peligro al 10%. Ya se encargan de utilizar todos los medios a su alcance para que se nos eduque en esa línea que ellos tanto necesitan. La televisión el mayor logro alcanzado para este fin.  En su clímax último y más abyecto para acaparar todo el poder, se encuentra el uniformar a toda nuestra raza. Destrozar la diversidad de culturas y formas de vivir para hacernos meras máquinas a su servicio. No sólo pretenden que vistamos, comamos y bebamos igual; pretenden que todos pensemos y actuemos de la misma manera. Así es más fácil su control. No hablaré de los drones, ni de los implantes de chips, ni de los móviles, ni de satélites

 

Los portavoces del 10% ya se han atrevido y nos han dicho que no es bueno llegar a viejo, que sale muy caro, y mucho menos sin trabajar. No quieren a nadie ocioso cobrando, ni tan siquiera cuando las fuerzas y la muerte nos ronda cerca. Y mucho menos a los valientes y bravos jóvenes que, ya sea a través del cloro que nos hacen beber o a través de dibujarles un mundo donde el placer es la única meta, han domesticado. Por el camino que nos conducen, la ficción de películas como “La fuga de Logan” o la de “Cuando el destino nos alcance” de los años 70, sean pronto realidad. En la primera, la vida se terminaba a los 30 años en “El Carrusel” y en la segunda se alcanzaba la vejez en “El Hogar” y los cuerpos transformados en el famoso y nutritivo Soylent Green.

 

Estos siempre han sido sus demoníacos objetivos: mantenernos en la más absoluta esclavitud y con un pensamiento único de lo más pobre posible. No hay otra realidad más allá de la que ellos nos inoculan. Nos dividen en individuos cuando en realidad somos sociedad; ¿Qué es capaz de hacer el individuo sin los demás? Nos educan en la competitividad y no en la cooperación. Nos educan a través del chantaje y en ver al de al lado como un enemigo a  batir. Y en hacernos creer que somos “superiores” a los demás. Cuando a ellos les interesa nos reclaman los valores de que entre todos podremos con la adversidad, como ahora para que les paguemos “la deuda” o como cuando nos reclutan para alguna guerra. Son hipócritas y cínicos. Para ellos la sociedad es sólo una masa informe a la que manejar y dirigir hacia el único interés del 10%. Nos enseñan la zanahoria y corremos tras ella sin alcanzarla jamás. Somos unos ilusos rematados.

 

La organización de un hormiguero no dista mucho. La hormiga reina vive sin dar palo al agua. Todas las demás están organizadas en servir a su reina, en defenderla, en alimentarla. Esta reina del hormiguero sólo tiene la función de procrear más hormigas. Al menos tiene una función. Pero, ¿Cuál es la función del 10%? ¿A qué se dedican a parte de vivir a nuestra costa? ¿Qué nos dan a cambio? ¡Nada! Sólo se dedican a robarnos el 90% de la abundancia. En eso han estado siempre durante tantos y tantos siglos. A eso se dedican, a comprar las voluntades para que las leyes sean como a ellos conviene. Ya han comenzado con privatizar las policías, pronto será el ejército. ¿A quién de más? Nos pondrán la cadena al cuello, es lo que les gusta.

 

Los avances que el 90% es capaz de conseguir, ellos lo manipulan, lo tergiversan y nos los limitan. Alguien del 90% crea, inventa algo que es bueno para todos, por ejemplo, una bombilla que no se funde al cabo de x horas, sino que dura más que nuestra propia vida. ¿Qué hace el 10%? Controla, manipula y tergiversa la bombilla para que le produzca mucho más dinero en su caja. Llega otro y crea, inventa un aparato que produce energía eléctrica a partir de la nada, sin ayuda de otra fuente. ¿Qué hace el 10%? Controla, manipula, tergiversa y anula el aparato para que le produzca mucho más dinero en su caja. Y si hay que matar se mata…

 

El caso es que este 10% en realidad son unos parásitos de la sociedad. No son productivos a la colectividad, todo lo contrario, son negativos para su desarrollo y bienestar. Con la creación del dinero y su control mediante los bancos, todo era cuestión de coser y cantar. Crearon y crean las leyes a su plena conveniencia y los demás a su servicio.

 

Así tenemos a este mundo, hecho unos zorros y no hay por donde cogerlo. Poco sentido, o ninguno, tiene lo que hacemos. Quizás, por ello, el aumento del número de suicidios esté aumentando trágicamente, aunque esto no sale en los medios informativos del 10%.  Sólo aparece la deuda que les debemos por vivir.

 

O este mundo es capaz de reaccionar y poner a ese 10% en su sitio o nos vamos todos al carajo. Para mí, a ese porcentaje de sanguijuelas lo mejor que le pudiera pasar sería diluirse con el 90% y pasar desapercibido. A este mundo nunca le ha sentado bien eso de las castas y de los linajes, tampoco los políticos que se olvidan de a quién sirven, ni los hábitos ni sotanas. 

 

Tomemos consciencia de la realidad, aprendamos y actuemos. No nos queda otra. O lo hacemos todos o todos nos vamos al carajo. Este mundo está colapsando sencillamente porque no es HUMANO. ¡Luchemos entonces por hacerlo HUMANO!

 

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3 Comentarios
Mar
Fecha: Martes, 17 de abril de 2012 a las 22:35
Gracias por su respuesta Jose María. Yo también estoy en contra de un capitalismo salvaje, que ya sabemos a lo que conduce. Pero en fin, hay que hacer un reparto de la riqueza y los honores, pues todo el mundo no puede ganar lo mismo, no es igual ser cirujano y abrir gente para operarla, que ser cartero, el primero tiene muchas mas responsabilidad, está sometido a mas estres, y tiene que ganar mas o tener mas honores, de lo contrario nadie querría puestos de responsabilidad si gana lo mismo que otro que no tiene tanta. A mi no me molesta la riqueza ajena, lo que me molesta es que se explote al hombre, y que hombres no puedan ganarse la vida. Yo el mundo futuro no sé como ha de ser, pero desde luego tendrá que haber un control de natalidad, no podemos seguir reproduciendonos a este ritmo, la tierra no lo soporta. Lo que no entiendo es cómo en estos días el hombre lo estudia todo, hasta lo mas inutil, como alguna clase de plantas de tierras remotas, o lo que hay en el espacio, y sin embargo no estudia la forma de organizarse en sociedad de una manera justa, cuando está cuestión es lo mas fundamental, pues de ello depende la supervivencia de nuestra especie. Por eso me admira sobre manera leer a los griegos, y ver como ellos si se planteaban esas cuestiones, quizá incluso en algunos sentido su democracia era mejor incluso que la nuestra. saludos
José María Hernández
Fecha: Martes, 17 de abril de 2012 a las 10:58
Se le echaba de menos, Mar. En aquel artículo "Los desiguales, S.A." reflejaba que la desigualdad que apelan los neoliberales radica en el dinero. Sólo en eso. Todos los seres humanos somos iguales, nacemos iguales. El dinero es el que nos desiguala convirtiéndonos en meros robots, en meras máquinas sin humanidad. El ser humano es diverso, es rico en cualidades, en virtudes, en sentimientos exclusivamente humanos. Pero el dinero nos desiguala. El hombre es bueno, su naturaleza es buena. El dinero nos endemonia, el dinero nos divide en seres inhumanos. Abandone los esteriotipos en los que nos han educado, rompa con ellos. Piense en la bondad de cada uno de nosotros. Yo no tengo la solución a este demoníaco mundo. Pero lo que sí tengo claro es que cualquier ideología que preconice al capitalismo como la panacea de esta vida, va equivocado. El dinero es sólo un instrumento de intercambio y de eso ha pasado a ser el dios de nuestro mundo. No hay nada más importante. Ante esto me revelo y es lo primero que habría que cambiar. Por ejemplo, dándole a cada uno el dinero que necesite para vivir su vida con dignidad. ¡Como cambiarían las cosas!...
Mar
Fecha: Martes, 17 de abril de 2012 a las 08:49
Maravilloso artículo si no conociera un poco por haber leido otros artículos a la persona que lo ha escrito, y supiera lo sectareo que es. Precisamente los sectareos no son nunca objetivos. El analisis del mundo actual está muy bien planteado, ahora que las soluciones que tacitamente propone, que a mi parece que consisten en mas democracia, para que "todos" cambiemos la situación. Pero oiga usted, si es dificil encontrar en el mundo un hombre bueno, honrado y capaz, valiente, y con conocimientos para gobernar, como pretende usted que eso lo hagan miles, millones, si ni siquiera hay uno, y si lo hay no lo vemos? Un mundo comunista tal vez? Ya sabemos como se las traen con la igualdad material, que se convierte en una dictadura. Me ha chocado que diga usted que el mundo no respeta a los grupos culturales, y quiere una igualdad de todos. Yo estoy también en contra de esa falta de respeto y de esa pretensión de igualdad. Pero recuerdo que no hace mucho hizo usted un articulo contra Rajoy, que se titulaba "los desiguales" y criticaba a este, pretendiendo usted esa igualdad a bombo y platillo que ahora censura. En mi opinión, el mundo está mal, tal y como describe usted, buen diagnóstico el suyo, pero ya en las soluciones es en lo que discrepamos. aunque yo tampoco tengo ninguna solución, ahora lo que si tengo claro es que se necesitan hombres capaces y honrados para dirigir bien a las masas y mirar por el bien común, no hace falta mas democracia, sino que los mejores nos gobiernen, y eso precisamente en las democracias está demostrado que no es posible, al menos en las democracias demagogicas, como las llamaba aristoteles, haría falta otro tipo de democracia. Estaría muy bueno que los interesados en estos temas leyeramos "la politica" de aristoteles, donde analiza todas las formas de gobierno habidas hasta ese momento, poniendo ejemplos prácticos, diciendo sus defectos y sus logros. También es interesante el ensayo de Huxley, "nueva visita a un mundo feliz". cordiales saludos
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