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enviado por Fulgencio Fernandez Lopez
21 de junio de 2015
Pactos y promesas
Sr. Director.
Ya ha pasado la fiebre de las elecciones, así como también de los acuerdos o pactos entre partidos, los cuales se encuentran finalizados prácticamente en su totalidad, ya que faltan solamente unos pequeños flecos puntuales.

He reflexionado bastante sobre los mismos, y creo que estoy en lo cierto que una vez mas y casi de una manera generalizada un gran número de políticos ha engañado a la inmensa mayoría de los votantes, y naturalmente a los suyos propios.

De principio nos pusieron una bonita guinda en el pastel en cuanto a sus programas, todos excelentes y sin desperdicio alguno, con el compromiso por parte de todos de la ya excesivamente vieja canción “que gobernarían solo y para el bienestar común de todos los españoles”, algunos de ellos endulzando aún más la fruta añadiendo: que jamás harían pacto alguno con ningún otro partido.

Llegaron las elecciones y consabidos resultados, y si lo dije no me acuerdo, pero ahora lo que les interesa es mandar, pactando aunque sea con el demonio. En este punto me he recreado algo más de lo habitual, pues si yo di mi voto a un partido o persona fue solamente porque me convencía su programa y la seriedad de planteamiento y firmes propósitos; pero sorpresa la mía en los despachos se modifican los resultados de las urnas y ahora tenemos que soportar en bastantes comunidades o pueblos que nos gobierne con quien no queríamos nada; y donde no es así también existe un pacto con otro partido o personas que en la oscuridad serán los que dirijan el cotarro, nos guste o no, pero así son las cosas.

Me parece aceptable, razonablemente, la cuestión de pactos o acuerdos, pero estos deberían de aclararse antes de, ya que sería la manera real que las elecciones sean democráticas y los votos lleguen donde realmente deseamos.

Otro espectáculo bochornoso, es con el descaro e irresponsabilidad que algunos nuevos mandatarios se apresuran a quitar fotos y también la bandera nacional de España. Esto es inadmisible, sea del credo que quiera pero hay cierto límites y respetos patrióticos, bajo los cuales podemos obtener nuestros objetivos todos los españoles y lo primero es sentirnos orgullosos, respetar y defender, independiente de que cada uno es libre de tener sus propias creencias o pertenecer a uno u otro partido.

España ha sido siempre un país serio, trabajador y respetuoso y lo que necesita, mucho más en estos momentos, que estemos todos unidos y seguir viviendo en paz, buscando la prosperidad que necesitamos recuperar y que hemos tenido en el pasado. Necesitando por encima de todo unos políticos honrados que nos lleven por el buen camino y prosperidad social, acabando con la lacre del paro y corrupción. Si tenemos unos buenos conductores mirando por el bien de los españoles, como reiteradamente han prometido, seguro que lo conseguimos

Fulgencio Fernández López
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