Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
enviado por Fulgencio Fernandez Lopez
24 de julio de 2015
Gobierno y democracia
Debo confesar que siempre he tenido fe, creencia y respeto en los estamentos de Estado, tales como al Rey, Presidente del Gobierno, Jueces…

Sin embargo y con los acontecimientos mas recientes que tienen lugar en nuestra querida y amada España, hacen dudar y meditar sobre los políticos que nos gobiernan y también, por descontado, en la oposición.

-Los que fueron elegidos para representarnos en las diferentes comunidades autonómicas, que deberían de ser los primeros en respetar las reglas y leyes, son los que descaradamente las están ignorando, pasando olímpicamente, a pesar del perjuicio a la mayoría de sus votantes, pero supuestamente buscan engordar, su bolsillos o patrimonio.

-De la noche a la mañana aparece un Mesías, que su único fin es obtener la separación de España y convertir su región en un nuevo país; como único argumento que “España les roba”. Estoy convencido de hay ignorancia de la verdad por parte del pueblo que representa, pues en los últimos años están chupando netamente de las arcas españolas, los únicos que se han robado son ellos mismos de una manera descarada. Lo curioso es que el resto de ciudadanos todavía les sigan el juego, sin meditar las nefastas consecuencias que podrían tener.

-Se terminan unas elecciones municipales y todo son pactos, legales o ilegales con partidos o personas de su mismo ideología o no “lo que importa es despojar a otro color político” pero que al mismo tiempo algo caerá a corto o medio plazo a sus intereses particulares.

-Lo anterior no es lo peor, sino el ver de la manera descarada que algunos nuevos presidentes regionales, alcaldes o concejales fijan sus sueldos: sin medida lógica ni teniendo en cuenta la crítica situación económica que todavía nos encontramos; aunque afortunadamente y a pesar de los detractores se han dado pasos de gigante. Y entiendo que lo peor se ha pasado.


-Es curioso observar de la manera que un presidente regional pasa de las leyes o mandatos del gobierno central, ejemplo sangrante lo tenemos en Murcia que seguimos en sequía; mientras que el agua se marcha a otro país o se pierde en el mar. Y en las cabeceras de los ríos que nos la han de mandar hay mas que suficiente para que las comunidades del sureste reciban la que necesitan y eviten que su principal fuente de riqueza, que es la agricultura, no siga perdiéndose; o verse obligados a utilizar agua desalada que no da la calidad y su costo es excesivo.

-Finalmente el déficit de las autonomías, no escuchan o no entienden las exigencias del gobierno central. Si hay un límite de gasto, este debe de ser respetado y aparcar las inversiones menos necesarias (evidentemente jamás las que puedan crear empleo, sanidad ni educación). El gobierno central tiene la obligación de respetar las exigencias dictadas o pactadas con Bruselas y no podemos esperar ni dar lugar a cuantiosas sanciones.

Estas situaciones no nos llevan a ningún lugar, poca confianza da un gobierno o país donde sus leyes no son respetadas, pues cualquier inversor se lo va a pensar dos veces antes de poner su dinero aquí.

Con señores que unilateralmente quieren implantar una independencia, pregonando abierta y descaradamente que nada ni nadie les va a parar. No es posible seguir pasivo, sino que hay que actuar al amparo de la ley sin mayor demora. Evidentemente lo mejor sería un diálogo, pero no es factible cuando un interlocutor tiene solo una ruta, sin escuchar argumento ni propuesta alguna, e incluso con amenazas.

En cuanto a los sueldos de nuestros representantes, debe haber alguna regla o regulación, pues sabemos que hay Alcaldes con sueldos entre Euros 1,000 mensuales hasta 4,000 o mas. Y presidentes regionales con bastante mas sueldo que el Presidente de España

Sobre la falta de agua en las provincias del sureste, esto sangra, siendo un problema que viene de muchos años, pero “sin solventar” y generalmente en época electoral todos los partidos nos prometen agua. “hasta que consiguen los votos”, no se debería de permitir mas engaños descarados.

Los políticos deben de ponerse la baterías de una vez actuando con justicia, y tengo que repetir lo que ellos tanto nos dicen “servir a España y los españoles” que entiendo debe ser a todos y no a unos pocos privilegiados
Fulgencio F. López
VegaMediaPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress