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enviado por Fulgencio Fernandez Lopez
21 de octubre de 2015
Carta a dirigentes y políticos
Muchas veces llego a pensar si no sería mejor dejar de leer periódicos, escuchar noticias o incluso NO ver la televisión, pues casi en general es muy preocupante lo que leemos, escuchamos o vemos; cuando no es la situación social por elevadísimas faltas de los medios necesarios e incluso imprescindibles para vivir, son las guerras, los delitos de todo tipo y un largo etcétera.
Sin embargo, lo que estamos sufriendo en los países europeos desde hace algunos meses es escalofriante, cuesta trabajo creer que esta situación pueda darse ya avanzado el siglo XXI. Evidentemente me refiero a la emigración sobre todo por parte de los países en guerra, aunque también en un porcentaje muy elevado desde otros con escasez de medios y muy especialmente de alimentos.
Es vergonzoso ver la situación de las “personas”, agrupadas como si fuesen animales, e incluso algunas veces transportadas como tal; pasándose la pelota de un país a otro, pero sin una solución ni aplicación de medios que pueda reducir tanto sufrimiento humano, especialmente por los más débiles como son los ancianos y niños.
Pero este ir y venir de un lado a otro, sin rumbo fijo, también en ocasiones encerrados en centros donde faltan unos servicios higiénicos adecuados; todo por instrucciones expresas de dirigentes o políticos, sin meditar ni tener en cuenta que tales actuaciones pueden generar algunas revueltas o descontentos en sus propios países por personas en pro o en contra de las citadas medidas o situaciones.
Lo peor está por venir, ya que el invierno se acerca a pasos agigantados y precisamente en los países del norte no es de lo mas llevadero ni soportable incluso en condiciones optimas, imaginemos como será para personas a la intemperie y sin medio alguno para poder resguardase aunque sea mínimamente de la lluvia, frio o incluso nieve, agravado por la escasez de alimentos.
Entretanto los dirigentes y políticos siguen con su reuniones, pero no pasa nada, si no se llega a un acuerdo o no existe el consenso necesario se termina, acordando volver a reunirse en una, dos o incluso más semanas. ¿Qué importa lo que pase entre tanto?
Por otra parte las guerras siguen (también ordenados por los dirigentes o políticos), sin existir diálogo de ningún tipo ni encontrar el fin de las mismas. Aparentemente a algunas potencias les interesa mas un derroche de dinero en armamento y otros mecanismos de la guerra, que emplearlo para dar soluciones. .
Pónganse de acuerdo de una vez, actúen con rapidez, sensatez y la eficacia necesaria, buscando las mejores soluciones de éstos problemas que pueden desembocar en daños incontrolados y muy valiosos para todos; posiblemente el aislamiento o solución es en los países donde se origina, facilitando los medios necesarios, como escuelas, servicios sanitarios y naturalmente alimentos, pero que sin lugar alguno a dudas la aportación será inferior a quemar bombas o destruir lo que ha constado tanto tiempo y dinero en construir, y sean conscientes que están en juego la vida de muchos humanos y las condiciones climatológicas adversas no se hacen esperar.
Fulgencio Fernández

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