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enviado por Fulgencio Fernandez Lopez
17 de diciembre de 2015
Ataque físico
Todavía no nos hemos repuesto ni digerido los mas recientes enfrentamientos didácticos entre, cuando tenemos que soportar con gran sorpresa y estupor el ataque físico de un menor de edad (pero no tan menor pues en el siglo XXI esta edad roza la madurez y se sabe perfectamente distinguir el bien del mal.

Posiblemente no es lo último que nos resta por ver, pues al paso que vamos no sabemos cuando es lo mas grande que vamos a ver o tener que soportar.

Es más que lamentable que durante los últimos años hemos visto de la manera que se iba desarrollando el odio entre las personas de éste país, por cualquier motivo o excusa; unas veces en los colegios, entre conductores, políticos, universidades, aficionados deportivos e incluso en la convivencia familiar.

Si buscamos el origen nos daremos cuenta que un gran número de profesores, padres o dirigentes políticos son los causantes principales de este gran mal, ya que por simple pertenencia a un club u otro nos mentalizan que odiando al máximo a nuestro rival es como se sienten los colores; o que para ser un buen político tenemos que machacar continuamente a nuestros contrarios de una manera ofensiva “sin educación ni principios”. Algunos educadores que parcialmente requieren odiar a quien no confiesa con nuestras creencias propias; en la familia porque el vecino se ha comprado un coche se justifica ante los hijos que es debido a que roba; apoderándonos de lo que es de la comunidad y no nos corresponde; contra los signos políticos de uno u otro bando, siendo lo ideal su destrucción… y así un largo etcétera.

Posiblemente habría que habilitar dentro de los gastos sociales el tener escuelas o psicólogos para reeducar a padres, profesores políticos, etc. Pues caso contrario llegará un momento que en éste país será muy difícil la convivencia, y todo lo que digo se puede ver con las estadísticas, pues todos los problemas y odios anteriormente mencionados, están desarrollando de una manera agigantada y esta España dicta mucho de ser la de hace bastantes años, por lo que una reeducación o exigencia de mayor disciplina y educación es necesario e imprescindible.
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