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enviado por socialista indignado
22 de diciembre de 2015
Tovar y la sonrisa de la hiena
La del domingo fue una más, una más en la execrable trayectoria de quien, desde que tomó posesión del cargo, ha hecho de un partido político su cortijo; hablamos, como imaginan, del PSRM. Rafael González Tovar y sus cómplices, tras el paupérrimo resultado electoral, esbozaron inmensas sonrisas, como lo hacen las hienas justo antes de comer la carne podrida de los animales muertos, la carroña. El secretario general del PSOE murciano, que aupó a su propia hija a la cabeza de la lista electoral, solo ha cosechado fracasos desde que ganó (y no diremos de que manera) el 14 Congreso del PSRM.

Su hija, digna heredera de su padre, sonreía también tras Pedro Sánchez en la rueda de prensa que este dio en Madrid. Y es que la “socialista”, si podemos calificar de ello a esta profesional de la política, decidió vivir los resultados electorales en la capital del solar patrio en vez de en Murcia, porque a ella le importa un pepino levantino lo que ocurra en esta Región si su pescuezo se salva, claro, del guillotinazo ciudadano. No estuvo con los pocos murcianos que la apoyaron, tampoco en esta nueva derrota, y prefirió, como su padre, ponerse en la foto en vez de ponerse a pedir perdón.

Por su parte, el sexagenario líder del PSRM se ufanó junto a los suyos del exiguo resultado. Le acompañaban, entre otros, Presen López, Isabel Casalduero, Emilio Ivars, o la propia Mireia “master-chef”. Esta última, candidata al senado, fue la autora de un post en Facebook en el que figuraba una papeleta del PSOE en el que sólo estaba señalado su nombre (y no el de sus otros dos compañeros). Esta es la altura política a la que están dejando a este, cada vez más pequeño, partido. Sólo importo yo, yo, yo y después yo.

Ay Señor, Señor, que diría la tierna abuela de Cuéntame como pasó… Qué poca generosidad la de Rafael González Tovar, que no sólo no se marchó con la cabecita agachada, sino que ni siquiera fue capaz de hacer autocrítica. Todos los socialistas de Murcia nos preguntamos a qué está esperando para dimitir, porque en el PSRM debería dimitir hasta el apuntador. No alcanzaremos a saber cuánto ha engordado su trasero en el sillón de la política porque está pegado a él con Súper Glue.

Y este comandante, con cada vez menos ejército, tacha la victoria del PP de “pírrica”. No seré yo quien defienda a esta casposa derechona murciana que tanto daño le ha hecho a la ciudadanía, pero uno no puede dejar de preguntarse cómo es posible que Tovar tenga la jeta de criticar a quienes nos han reventado, en términos electorales, en lugar de pedir disculpas por haber destruido a este centenario partido político.

Lo vengo demandando desde hace mucho, y cada vez son más los socialistas que se unen a esta petición que es más bien un grito ahogado, una súplica vibrante, una necesidad irreprimible. Tovar no puede seguir al mando ni un segundo más, y los socialistas murcianos no podemos consentirle que siga haciendo cada vez más profunda nuestra propia tumba. Está claro, quien deber morir no es el PSRM, pues en términos exclusivamente políticos, el único cadáver que debe quedar por el camino es el de la perversa hiena; y también el de cada cachorro de su interminable camada.

Pedro Sánchez decía de Rajoy que no era una persona decente, ¿Acaso lo es Rafael González Tovar? Los socialistas murcianos tenemos bastante clara la respuesta.
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