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enviado por Fulgencio Fernandez Lopez
2 de febrero de 2016
Prevención
Hoy no me toca hablar de los políticos, ya que prefiero que no distraigan su atención y sepan tomar decisiones que de verdad ¡ sean buenas para los españoles; y la cosa no la tienen fácil ni mucho menos.
En esta ocasión me voy a ocupar de un posible problema que nos acecha muy de cerca, pero que entiendo no se están tomando medidas de ningún tipo, ni haciendo previsiones por lo que pueda pasar.
Afortunadamente, creo que España se encuentra casi en el fin de una gran crisis económica mundial, y que no todos los países, desgraciadamente, pueden decir lo mismo.
Una de las mayores razones por la que España sufrió fuertemente la citada crisis, fue sin lugar alguno a dudas debido a la gran “burbuja inmobiliaria” que se había creado, principal origen de la misma, y sin defensas o muy pocas, solamente fue necesario y poco de empuje desde los demás países para que nos precipitásemos por el abismo; ya que nuestra economía estaba al borde desde algún tiempo por la razón anteriormente citada.
Esto fue un varapalo muy fuerte para la economía nacional, aumento considerablemente del número de parados, y el natural desastre del sector, tanto a nivel empresarial como inversores particulares.
Todavía y a pesar de los años pasados seguimos arrastrando el lastre de esta mas que anómala situación.
Durante los últimos años el turismo está teniendo un gran auge en este país, con cifras que jamás nos habíamos imaginado, resultando en un gran ingreso de dinero, lo que sin lugar alguno a dudas nos esta ayudando un poco a la recuperación de la tan cacareada y criticada “burbuja inmobiliaria.
Por parte de los economistas gubernamentales todo son piropos a ésta gran industria, de hecho algunos hoteles o residencias que habían clausurado sus puertas durante los últimos años, por no poder hacer frente a la crisis están reabriendo, incluso cada día son nuevas y mas modernas instalaciones que se crean para poder atender a todos los visitantes, y de acuerdo con la demanda de los mismos.
Pero se esta olvidando o al menos no prestando la suficiente atención a nuestras medianas y pequeñas empresas, que son el verdadero motor para que España llegue a su lugar.
Muchas son las que se quedaron en el camino durante los últimos años y no tuvieron otra alternativa sino cerrar sus instalaciones o reducir hasta mínimos rozando el cero.
Hay que poner los medios necesarios para que estas empresas vuelvan a su actividad y desarrollo normal, debiéndoles proporcional los incentivos necesarios sean crediticios, ayudas sociales u otras que sean efectivas para conseguir el fin pretendido.
No olvidemos que con la gran cantidad de medianas y pequeñas empresas usualmente habidas en España se aumentarían las exportaciones, reduciría el paro notablemente y crearían medios para un mayor equilibrio de la economía por aumento del consumo interior.
No quiero decir que se abandone el turismo, hay que seguir mimándolo, pero siempre mirando al futuro y con naturales previsiones de que un día podría reducirse notablemente, pues no somos exclusivitas de buenas playas, excelente temperaturas y otros parabienes que busca el mercado del turismo.
Fulgencio Fernández López
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